La ONU insta a México a proteger los derechos de las víctimas de desapariciones forzadas, enfatizando la justicia y reparación.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) en México ha instado a las autoridades judiciales a garantizar la protección de los derechos de las víctimas de desapariciones forzadas en el país.
Desafíos en México
En su comunicado, la ONU-DH reconoció los progresos realizados en México, así como los desafíos persistentes en la lucha contra las desapariciones forzadas, y alentó a las autoridades a “consolidar una política judicial centrada en las víctimas, de acuerdo con los más altos estándares internacionales”.
El organismo subrayó la necesidad de considerar las recomendaciones de los mecanismos internacionales de derechos humanos, lo que incluye “eliminar obstáculos procesales que dificultan el acceso a la justicia, ampliar el alcance del ‘amparo buscador’ y fortalecer la supervisión judicial de las investigaciones y las detenciones”.
Además, la ONU-DH destacó el “papel fundamental” de las autoridades judiciales en la protección contra las desapariciones, así como su rol “esencial” en asegurar recursos efectivos, el debido proceso y juicios justos que permitan sancionar a los responsables y reparar a las víctimas y sus familias.
La ONU-DH enfatizó la importancia de incorporar un “enfoque diferenciado” en la capacitación del personal judicial, que contemple las dimensiones de género, interseccional e intercultural.
Asimismo, se instó a continuar fortaleciendo el “pleno reconocimiento” de los derechos de las familias en los procesos judiciales, aplicar de manera efectiva “la declaración especial de ausencia” y ofrecer acompañamiento gratuito a las víctimas por parte de las defensorías públicas.
Finalmente, la ONU-DH reafirmó su solidaridad con las víctimas de desapariciones forzadas y su compromiso de seguir apoyando al Estado mexicano en la prevención de desapariciones y la protección de los derechos a la verdad, justicia, memoria y reparación.
México registra más de 130,000 personas desaparecidas desde la década de 1950, según el RNPDNO.