El Papa León XIV llama a detener la violencia en Medio Oriente, instando a las potencias a asumir su responsabilidad moral antes de que sea tarde.
Vaticano.-El Papa León XIV ha hecho un llamado urgente para “detener la espiral de violencia” en Medio Oriente e Irán, advirtiendo sobre el riesgo de que la situación se convierta en una “vorágine irreparable”. Hizo hincapié en la “responsabilidad moral” de las potencias involucradas en la crisis.
“Sigo con profunda preocupación todo lo que está ocurriendo en Medio Oriente y en Irán en estas horas dramáticas. La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas recíprocas ni con armas que siembran destrucción, dolor y muerte”, expresó el papa estadounidense desde la ventana del Palacio Apostólico tras el Ángelus.
El pontífice destacó que la estabilidad “solo” puede lograrse “a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”. Por ello, instó a los países implicados en este conflicto a asumir la “responsabilidad moral” de frenar la escalada bélica.
“Ante la posibilidad de una tragedia de proporciones enormes, dirijo a las partes implicadas un encendido llamamiento a asumir la responsabilidad moral de detener la espiral de la violencia antes de que se convierta en una vorágine irreparable”, dijo, recibiendo el aplauso de los fieles congregados en la plaza de San Pedro.
Añadió:
“Que la diplomacia encuentre su papel y se promueva el bien de los pueblos que anhelan una convivencia pacífica fundada en la justicia”, y pidió oraciones por la paz.
Este llamamiento del Papa se produce justo un día después de un ataque de Estados Unidos e Israel con el objetivo de derrocar el régimen iraní, lo que resultó en la muerte del ayatolá Ali Jameneí, quien había estado al mando de la República Islámica durante 36 años.


