José Trinidad Martínez Pasalagua califica como “teatro mediático” las capturas de priistas realizadas por el excomisionado federal, Alfredo Castillo Cervantes
Morelia, Michoacán.- En un escenario político donde las lealtades suelen ser volátiles, la reaparición de José Trinidad Martínez Pasalagua ha provocado un sismo de declaraciones que apuntan directamente al corazón de la estrategia de seguridad federal que marcó a Michoacán hace apenas unos años. El líder transportista y exdiputado local no se guardó nada al calificar la gestión de Alfredo Castillo Cervantes como una puesta en escena diseñada para el consumo de las masas, sacrificando en el proceso a figuras clave del PRI Michoacán.
El “Teatro Mediático”: Las heridas abiertas de la Comisión
Durante el acto conmemorativo de la expropiación petrolera en Morelia, Pasalagua aprovechó los micrófonos para lanzar una acusación frontal contra el excomisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán. Según el líder transportista, Castillo Cervantes —conocido popularmente como “El Virrey“— se dedicó a fabricar culpables y a “montar un teatro mediático” con las aprehensiones de militantes del partido tricolor.
Entre los casos más emblemáticos mencionados figura el de Jesús Reyna García, exsecretario de Gobierno, cuya detención en su momento fue presentada como un golpe maestro contra la infiltración criminal en las instituciones. Sin embargo, para Pasalagua, estas acciones no fueron más que “escenarios donde no era verdad lo que hicieron”.
“Yo lo viví, tú lo sabes”, enfatizó Pasalagua en exclusiva para Contramuro.com, recordando su propio proceso penal del cual fue absuelto tras ser acusado de nexos con el crimen organizado. “Fui detenido injustamente, salí absuelto y demostré con ello que lo único que vinieron a hacer Alfredo Castillo y toda su gente fue pisotear a los ciudadanos y a los priistas“.
La crisis interna del PRI: ¿Limpieza o cacería de brujas?
El análisis de Martínez Pasalagua no se detuvo en la figura de Castillo. El líder transportista también dirigió sus dardos hacia el interior de su propio instituto político. Ante la creciente presión de ciertos sectores del PRI que exigen la expulsión del exgobernador Fausto Vallejo Figueroa por presuntas irregularidades, Pasalagua denunció una profunda hipocresía en la dirigencia estatal y nacional.
“Si quieren correrlo a él, que corran a muchos más que también tendrían cola que les pisen”, sentenció con dureza. El líder cuestionó la autoridad moral de personajes que, en sus palabras, “le sirvieron a Castillo“, mencionando nombres como Jaime Darío Oseguera y otros actores que, a su juicio, permitieron que la militancia fuera vulnerada desde la Federación.
Para el otrora diputado local, el discurso de la dirigencia debe cambiar radicalmente: “No es buscando escudarse en situaciones de irregularidades… para ello está la justicia. Si hay denuncias, que se abran procesos, pero expulsar por impacto mediático no sirve de nada”.
Entre la nómina estatal y la lealtad tricolor
Uno de los puntos más controvertidos de su reaparición fue su presencia en un evento organizado por el PRD frente a Palacio de Gobierno. A esto se suma su reciente publicación en redes sociales donde confirmó su ingreso laboral al actual Gobierno de Michoacán. Ante las dudas sobre su identidad partidista, Pasalagua fue tajante.
“Yo voy a seguir siendo priista hasta que esto se termine. Muchos abandonaron el barco cuando el PRI se derrumbó, yo me quedé en él y luché, sacando la cara durante dos gobiernos perredistas”, afirmó, desestimando que su actual situación laboral o su presencia en diversos foros políticos diluyan su convicción partidista.
Finalmente, Pasalagua hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad para dejar atrás los “teatros” y enfocarse en las carencias reales del estado: un sistema de salud devastado, una educación estancada y una inseguridad que, pese a los anuncios mediáticos de detenciones, sigue golpeando la vida cotidiana de los michoacanos.



