Peritaje balístico contradice versión de la FGE en el caso Manzo
Presunto asesino de Carlos Manzo, ejecutado extrajudicialmente por policías / Foto: Captura de Video

El peritaje balístico revela discrepancias en la versión de la FGE sobre el caso de Carlos Manzo, cuestionando la narrativa oficial de su asesinato.

Morelia, Michoacán.– La investigación por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, enfrenta un punto crítico luego de que un peritaje balístico independiente evidenciara que la bala que privó de la vida al presunto autor material no provino de la misma pistola con la que fue ejecutado el edil, lo que cuestiona la narrativa sostenida por la Fiscalía General del Estado (FGE).

De acuerdo con la información dada a conocer en MVS Noticias, el análisis técnico de los casquillos recolectados en el lugar de los hechos establece una diferencia sustancial entre los proyectiles utilizados.

Mientras los disparos que acabaron con la vida de Carlos Manzo corresponden a un arma específica, el casquillo asociado al disparo que mató al menor de edad señalado como agresor presenta características distintas, incompatibles con esa pistola.

Este hallazgo contradice la versión inicial de las autoridades, que sostenían que el presunto homicida había muerto a consecuencia del uso de su propia arma tras ser sometido por escoltas.

El peritaje señala que el casquillo localizado donde cayó el adolescente tiene marcas y munición diferentes, lo que indica que el disparo final se realizó con otra arma, presuntamente de un elemento de seguridad.

Pese a ello, la FGE ha reiterado públicamente que mantiene su hipótesis original, aunque ha reconocido que los dictámenes externos forman parte de las pruebas que deberán ser valoradas en el proceso judicial.

Funcionarios han insistido en que será el juez quien determine el peso legal de estas evidencias técnicas.

El caso Manzo ya había escalado por la detención del presunto autor intelectual del crimen y por los procesos abiertos contra servidores públicos por presuntas omisiones.

Sin embargo, la controversia balística coloca ahora el foco en el actuar de los escoltas y en la solidez de la investigación ministerial.

A semanas del crimen que sacudió a Uruapan, la discrepancia entre los peritajes refuerza las dudas sobre la actuación de las fuerzas de seguridad y plantea la necesidad de una revisión exhaustiva e imparcial, en un expediente donde la verdad técnica podría desmentir la versión oficial.