Prince trabajó más de 154 horas seguidas antes de su muerte. Así lo confirman los primeros informes de la investigación sobre su muerte en los que se cita al cuñado del artista, Maurice Phillips.

Según ‘Sky News’, el cantante estuvo trabajando seis días seguidos sin descanso en su finca de Pasley Park, donde la semana pasada fue encontrado muerto dentro de un ascensor de su casa. “Trabajó 154 horas seguidas. Yo estuve con él y lo vi. Era un buen cuñado”, asegura este familiar a la cadena.

Prince habías sido visto por última vez 12 horas antes, cuando le habían dejado en su finca. La Policía está investigando las circunstancias que rodean su muerte, después de que las autoridades declararan que no hay ninguna razón para sospechar en que el artista se suicidó. Las autoridades añadieron que tampoco había signos evidentes de traumatismo en su cuerpo.

Según los empleados de la tienda de discos Electric Feto, donde el cantante estuvo 5 días antes de su muerte, él estaba “pálido” y daba la sensación de encontrarse “débil“.

Fuentes policiales, citadas por el diario ‘The Daily Mail’, aseguraron que Prince podría haber tomado una sobredosis de un analgésico altamente adictivo, Percocet,sólo unos días antes de su muerte.

Al parecer, el músico fue visto por última vez el pasado miércoles en una farmacia. visiblemente nervioso, 15 horas antes de su muerte con un grupo de amigos o empleados. Era la cuarta vez que visitaba la farmacia esta semana.

Hospitalizado seis días antes

Las autoridades de Minnesota están intentando obtener los registros del hospital de Moline para ayudar a determinar los motivos de la muerte del cantante. Los resultados de la autopsia, que fue practicada el viernes pasado, no han sido publicados aun, y podrían tardar varios días en conocerse.

Sus últimos días fueron un tanto erráticos. El artista multifacético, que tocaba hasta 20 instrumentos diferentes, arrastraba una gripe, según sus representantes, que le obligó a cancelar dos de sus conciertos. Aunque no estaba totalmente recuperado, el cantante sí que logró actuar en Atlanta el pasado jueves 14 de abril.

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Al día siguiente, cuando regresó a su casa, fue cuando se produjo el aterrizaje de emergencia. Tras el susto, Prince salió a actuar el sábado 16 de abril en Paisley Park para acallar los rumores sobre su frágil estado de salud.

El cantante organizó una de sus habituales fiestas sorpresa. Dos horas después de la actuación de DJ Pam the Funkstress, Prince apareció. Quería mostrar su nuevo Piano Yamaha púrpura y su flamante guitarra también púrpura, que no tocó.

Su aparición fue breve, según la crónica del ‘Minnesota Star Tribune’. No tenía intención de actuar, ya que ni siquiera había un micrófono de pie junto a su piano. Sólo quería probar que las informaciones sobre su estado de salud eran exageradas. Ahora, se ha demostrado que no lo eran tanto. Fue su última fiesta.

El cantante fue incinerado el domingo en una ceremonia privada. Un pequeño grupo de sus “más queridos” familiares, amigos y músicos participó en una “ceremonia privada y hermosa” para darle el último adiós al artista estadounidense, según ha confirmado su publicista Yvette Noel-Schure. Sus cenizas serán depositadas en un lugar secreto en un evento que tendrá lugar también en la más estricta intimidad.