Descubre los detalles de la demanda por difamación que enfrenta el Príncipe Harry interpuesta por Sentebale, la organización que fundó en honor a la Princesa Diana
Parece que el 2026 no será el año de la redención para el Duque de Sussex. Cuando pensábamos que las aguas se habían calmado tras sus polémicas memorias, estalla una bomba en el Tribunal Superior de Londres: el Príncipe Harry demandado por Sentebale, la mismísima organización benéfica que él cofundó en 2006.
Lo que nació como un tributo al legado de la Princesa Diana en Lesoto, hoy se ha convertido en un campo de batalla legal por “difamación e injuria”.
¿Por qué demandaron al Duque de Sussex?
La noticia ha corrido como pólvora en las redacciones de espectáculos. Según los registros judiciales del pasado 24 de marzo, la Sentebale demanda a Harry y a su mano derecha, Mark Dyer, alegando una “campaña mediática adversa coordinada”.
La organización afirma que los comentarios y acciones del príncipe han causado un daño reputacional severo y una disrupción operativa que afecta su labor con jóvenes con VIH en África.
El conflicto no es nuevo, pero escaló a niveles insospechados. Recordemos que en marzo de 2025, Harry y el príncipe Seeiso de Lesoto abandonaron sus puestos como patronos. El motivo fue un choque total con la presidenta del consejo, la doctora Sophie Chandauka. En aquel entonces, se dijo que la relación estaba “rota más allá de toda reparación” debido a diferencias irreconciliables en las estrategias de recaudación de fondos.
El origen del conflicto: Acoso y desacuerdos
Para los que buscan entender el trasfondo, la doctora Chandauka acusó previamente al Príncipe Harry de orquestar una campaña de hostigamiento en su contra. Aunque la Charity Commission investigó y no halló pruebas de racismo o misoginia, sí regañó a todos por lavar los trapos sucios al sol. Ahora, la organización busca “protección y restitución” ante lo que consideran un ataque frontal a su integridad.
Mark Dyer, ex fiduciario y figura clave en la vida de Harry tras la muerte de Lady Di, también figura en la querella. Esto complica el panorama, pues Dyer ha sido el puente de Harry con su pasado en el Reino Unido. Que ambos estén señalados por “libel and slander” sugiere que las pruebas presentadas por Sentebale incluyen declaraciones directas, correos o comunicados que afectaron la imagen de la caridad.
¿Qué sigue para Harry en esta batalla legal?
Hasta este 10 de abril, los documentos específicos con las frases exactas de la difamación no se han liberado, pero el impacto en la cultura pop y la imagen pública del príncipe es brutal. Ser demandado por la organización que lleva el espíritu de tu madre es, por decir lo menos, un golpe bajo a su narrativa de filántropo.
Mientras los representantes de los Sussex guardan un silencio sepulcral, en Londres ya se frotan las manos para lo que podría ser el juicio del año. Harry, que ha pasado los últimos años demandando a tabloides por invadir su privacidad, ahora se encuentra en el banquillo de los acusados defendiéndose de aquello que él mismo ayudó a construir.


