Punto final a la lucha de justicia por Jessica González Villaseñor, espera su madre Verónica
Verónica Villaseñor Ferreyra | Foto. Contramuro

Verónica Villaseñor, espera que el fallo emitido ayer ratificando 50 años de prisión a Diego Urik, sea el punto final en la lucha por justicia por el feminicidio de su hija Jessica González Villaseñor.

Morelia, Michoacán.-La resolución que ratifica los 50 años de prisión a Diego Urik Mañón Melgoza por el feminicidio de la joven profesora, Jessica González Villaseñor, pone punto final a la lucha por justicia que su familia emprendió hace cinco años, cuatro meses, y seis días.

A Verónica Villaseñor Ferreyra, madre de Jessica, le cuesta trabajo responder a la pregunta de cómo se encuentra tras conocer la noticia sobre la resolución emitida por la Segunda Sala Unitaria en Materia Penal Región Morelia. No es sencillo contestar, la lucha de estos años, la tensión, el costo anímico y familiar pesan. Ella recuerda cómo todo ello, no le permitió guardar luto tras perder a Jessica y ahora, podrá hacerlo.

“Espero que esa sea la realidad, que sí sea punto final, que por fin, por fin veamos el final”, señala Verónica al referir que ninguna sentencia va a ser satisfactoria para ella y su familia, “con todas las pruebas que se le presentaron y todo, creo que era lo que tenía que ser, la pena máxima”.

El balance sobre de un proceso que se prolongó más de un lustro tampoco es sencillo: “cuando te llega un dolor así, tan de repente y tan aplastante, agarras fuerzas de donde sea, pero ese dolor está ahí y luego cuando tu indignación va creciendo a la par de ese dolor que tú llevas… ya te imaginarás, de verdad no entiendo ni cómo estamos vivos, no sé ni cómo hemos superado esto”.

El tiempo fue mucho, reconoce, como también el agotamiento, “como familia y como personas estamos muy agotados”, señala.

Jessica salió de su casa el 21 de septiembre de 2020 y jamás volvió. Al día siguiente su familia reportó su desaparición y cuatro días después su cuerpo fue localizado a 500 metros de la barda perimetral del Fraccionamiento Bosque Monarca en el que habitaba Diego Urik. La necropsia reveló 31 golpes en diferentes partes de su cuerpo, además de lesiones interiores en la vagina y el edema cerebral que le provocó la muerte.

El 27 de enero de 2023, el juez Ariel Montoya Romero dictaminó que Diego era el feminicida de Jessica, y el 15 de febrero le impuso una pena de 50 años de prisión, pero el feminicida apeló la decisión, y en noviembre de 2023, el magistrado Gilberto Alejandro Bibriesca Vázquez redujo la pena más de siete años. La familia de Jessica interpuso un amparo contra esta disminución, pero el Tribunal Colegiado en Materia Penal del XI Circuito lo rechazó, por lo que el asunto arribó hasta el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El 15 de octubre de 2025, los ministros emitirían un importante fallo no sólo para el caso de Jessica, sino para los de feminicidio que ocurran en el país al sentar el precedente de que las penas a feminicidas no pueden reducirse.

Debido a ello, ayer se emitiría la última sentencia en el caso, ratificando la pena máxima, los 50 años de prisión que originalmente el juez Ariel Montoya impuso al feminicida.