La reforma laboral asegura dos días de descanso por cada semana laboral de 40 horas, sin afectar salarios, afirmó el gobierno de México.
Ciudad de México.-Este lunes, durante la conferencia matutina, Marath Bolaños, secretario del Trabajo y Previsión Social, detalló la reciente aprobación y próxima publicación de la reforma laboral que reduce la semana laboral a 40 horas en México.
Ante inquietudes sobre los días de descanso, Bolaños confirmó que la nueva legislación asegura dos días de descanso por cada semana trabajada. El decreto será publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación.
La reforma establece una jornada laboral semanal de 40 horas a nivel constitucional, asegurando el derecho al descanso de los trabajadores. El texto aprobado prohíbe la reducción de sueldos, salarios o prestaciones y, por primera vez, prohíbe horas extras para menores de edad, en línea con convenios internacionales que México ha ratificado.
Este cambio se implementará de manera gradual como parte de una política laboral de Estado. A partir de 2027, la jornada se reducirá a 46 horas, en 2028 a 44, en 2029 a 42, y en 2030 se alcanzarán las 40 horas semanales. El esquema mantiene la jornada diaria de 8 horas, garantizando dos días de descanso para quienes trabajan bajo este régimen y promoviendo un reparto más equitativo del tiempo de trabajo.
¿Habrá dos días de descanso?
“Si trabajas ocho horas al día, descansarás dos días”, explicó el funcionario al detallar el alcance de la modificación. Por primera vez, la Constitución mexicana establecerá explícitamente un límite máximo de 40 horas semanales sin reducción salarial.
La medida responde a recomendaciones internacionales y a un extenso proceso de diálogo social que involucró a más de 2 mil especialistas en más de 40 mesas de trabajo. El objetivo es modernizar el marco laboral y equilibrar productividad con bienestar.
La nueva legislación regula los descansos obligatorios, alineándose con la práctica internacional que fija un mínimo de 24 horas continuas de reposo.
Las autoridades federales indicaron que el objetivo es extender los beneficios de la reducción de jornada a todos los trabajadores, asegurando que no haya disminución de sueldo y que el proceso sea gradual como parte de una política laboral de Estado.

