Reyli Barba comparte su experiencia en psiquiátricos y anexos tras enfrentar el alcoholismo, destacando el apoyo familiar y la meditación.
El reconocido cantante mexicano Reyli Barba compartió en una entrevista con la periodista Pati Chapoy uno de los capítulos más oscuros de su vida: su lucha contra el alcoholismo.
Este problema lo llevó a atravesar por diversos centros de rehabilitación, incluyendo anexos y un hospital psiquiátrico.
En la entrevista, Reyli describió cómo llegó a un punto crítico en su vida, donde casi fue sometido a una camisa de fuerza mientras estaba internado en un área psiquiátrica.
“Estuvieron a punto, eso fue en el psiquiátrico, porque también llegué al psiquiátrico”, mencionó el cantante.
El proceso de rehabilitación de Reyli involucró pasar por varios anexos en distintos estados de México, además de un breve periodo en un hospital psiquiátrico.
“No, no, no, anexo, psiquiátrico y mezclado. Pasé por los tres puntos. Tenía que llegar ahí”, explicó.
Fue su propia familia, especialmente su madre y su hijo, quienes decidieron intervenir para ayudarlo a superar esta etapa complicada.
“Mi familia, mi madre y mi hijo. Rey, Rey muy chiquito todavía. Yo estuve en tres anexos. Yo estuve en Chiapas seis meses. Estuve en Tijuana cuatro y en Sinaloa seis, siete; diecisiete en total y veintiún días de psiquiátrico”, relató.
El cantante recordó que el trato en el hospital psiquiátrico fue una de las experiencias más difíciles que enfrentó durante su recuperación.
“Para que el nene aprendiera bien la lección y le pusieran su… lo más difícil, y te voy a decir algo, lo más ingrato es el psiquiátrico. Más inclusive que los anexos, el psiquiátrico es cruel el trato. Sí, es cruel”, aseguró.
Camisa de fuerza

Uno de los momentos más tensos fue cuando intentó encender un cigarro dentro del hospital, lo que provocó que una doctora intentara inmovilizarlo con una camisa de fuerza.
Sin embargo, Reyli logró evitarlo enfrentando la situación.
“Había yo aprendido a respirar. Fue saliendo de aquello. Fue después de 17 meses de trabajo ya había yo aprendido a respirar y sí, tuve que respirar en un momento que una doctora, lo digo claramente, me quiso poner la camisa de fuerza, llegó con todos los médicos y le dije: ‘Usted es la del problema. Sí, yo quise, yo conseguí un cigarro, intenté hacer un corto circuito para prenderlo, sí. Y si usted me quiere poner la camisa de fuerza me la va a poner’. Gracias a Dios entró mi hijo y no me la pusieron. A los dos días me sacó mi hijo”, contó.
Al salir de este proceso, Reyli admitió que reintegrarse a la vida cotidiana fue complicado debido a la vergüenza y vulnerabilidad que sentía.
“Es difícil, al principio te escondes un poco, te da pena, eso es difícil, sales mosqueado, sales pálido, sales triste, sales golpeadísimo, aparte sales con un mundo que dices: ‘¿y ahora qué va a pasar? Ahora ¿qué sigue?”, confesó.
El alcohol fue identificado por Reyli como su principal problema, una sustancia que considera extremadamente peligrosa.
“Mi tema, gracias a Dios, y también lo digo abiertamente, no era de drogas, era solo era alcohol, que es la peor droga del mundo y el alcohol mata. A mí por suerte me rescató Dios. La vida y la familia”, expresó.
Con el tiempo, Reyli empezó a notar cambios significativos en su salud física, mental y espiritual, gracias en parte a prácticas como el yoga y la meditación.
“La Asociación Mundial de la Salud dice que en 24 meses estás limpio de alcohol si no bebes y que vas a ver cambios físicos, mentales, espirituales en tu vida. Y sí, a los 25 meses empecé a sentir un cambio en todo… levantándote todos los días a darle duro al yoga y a la oración, porque de las cosas que más me ayudó en los anexos fue el yoga”, concluyó.

