Saskia Niño de Rivera enfrenta críticas por su podcast, aclarando que busca analizar la violencia, no generar morbo ante mención de Carmen Salinas.
Ciudad de México.-Saskia Niño de Rivera ha abordado la controversia generada por un episodio de su podcast “Penitencia”, donde un interno llamado “Beto” mencionó a Carmen Salinas en un relato sobre violencia. Este episodio provocó críticas y cuestionamientos éticos acerca del manejo de testimonios sensibles en plataformas públicas.
La activista, al frente de este proyecto de enfoque social y académico, aclaró que “Penitencia” no busca el morbo, sino un análisis profundo de la violencia en México.
“La conversación se está centrando en que traten de descifrar los nombres que censuré. Quiero aprovechar éste momento para recordar algo que es fundamental: Penitencia no es un podcast de entretenimiento, no es un podcast de espectáculo, no es un podcast de chisme. Penitencia es un proyecto educativo, académico, de análisis profundo sobre el origen de la violencia en nuestro país”, enfatizó ante las críticas.
El episodio en cuestión presentó el testimonio de “Beto”, quien vinculó, sin pruebas, a la fallecida actriz con actos graves, pese a que el podcast había censurado otros nombres mencionados.
Niño de Rivera insistió en que el objetivo es visibilizar cómo muchos jóvenes crecen en entornos de violencia extrema y que relatos como el de “Beto” buscan entender las causas del crimen, no acusar a terceros.
“El foco no es un nombre; el foco en este caso es la historia de Beto y lo que esta historia representa”, subrayó, enfatizando que la intención es generar conciencia sobre contextos sociales complejos.
La mención de Salinas enfureció a sus familiares, quienes consideran acciones legales por daño a la memoria de la actriz, al tratarse de acusaciones sin fundamento.
Saskia pidió a los medios y al público no centrarse en descifrar nombres, sino en comprender la intención educativa de “Penitencia”. Explicó que algunos nombres aparecen porque son parte de la narrativa de quien relata, sin que eso implique un juicio legal.
La controversia ha abierto un debate sobre los límites éticos al tratar testimonios de violencia en plataformas abiertas y las responsabilidades de los productores de contenido, especialmente cuando involucran a figuras públicas fallecidas.
Mientras continúa la discusión, se destaca la necesidad de un enfoque cuidadoso que equilibre la libertad de expresión con el respeto a la memoria de quienes no pueden defenderse, y la importancia de contextualizar contenidos sensibles en espacios educativos y no sensacionalistas.

