El Senado pone fin a las “pensiones doradas” en el sector público, limitando las jubilaciones excesivas de altos funcionarios.
El Senado de la República ha dado luz verde a una reforma constitucional que busca poner fin a las “pensiones doradas” en el sector público. Con un respaldo unánime de 116 votos a favor, la modificación establece un límite a las jubilaciones de altos funcionarios de organismos estatales.
Tras la aprobación en lo general, el dictamen también fue ratificado en lo particular, a pesar de las reservas presentadas por la oposición.
Con 109 votos a favor, los senadores de Morena y sus aliados rechazaron las propuestas de cambio de los partidos PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, manteniendo el proyecto sin alteraciones.
Esta iniciativa, promovida por el gobierno federal, tiene como objetivo reducir las pensiones consideradas excesivas en empresas y organismos públicos, donde algunos exfuncionarios perciben más de un millón de pesos mensuales.
La reforma propone modificar el Artículo 127 de la Constitución para establecer límites claros a las pensiones de altos mandos.
Según el dictamen, ningún jubilado de organismos estatales podrá recibir una pensión que supere el 50% del salario del Presidente de la República, lo que equivale a unos 70 mil pesos mensuales.
Con esta medida, se busca evitar que los exdirectivos y altos funcionarios sigan recibiendo montos muy superiores a los ingresos de la mayoría de los pensionados en el país.

