Sin los integrantes del PT, comenzó en comisiones del Senado discusión del "Plan B" de Sheinbaum
El Senado discute el plan B de Sheinbaum, sin la presencia de senadores del PT. La reforma electoral enfrenta críticas por su enfoque. | Foto: GP de Morena

El Senado inicia el análisis del plan B de Sheinbaum, sin los senadores del PT. La reforma electoral genera debate y críticas.

Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos del Senado han iniciado la revisión del “plan B” propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum, a pesar de la ausencia de los senadores del PT, Alejandro González y Lizeth Sánchez.

Durante la sesión, los senadores panistas Marko Cortés y Mayuli Latifa intentaron incluir en la discusión las propuestas de los senadores Mario Vázquez y Manlio Fabio Beltrones mediante una moción suspensiva.

No obstante, Óscar Cantón, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, explicó que dichas mociones solo son válidas en el pleno, no en comisiones.

Afirmó que más de 100 propuestas electorales serán revisadas en otro momento.

Claudia Anaya, senadora del PRI, criticó que la reforma a cuatro artículos de la Constitución menosprecia el pacto federal al imponer criterios presupuestales a los Congresos locales.

Por su parte, Luis Donaldo Colosio, senador de Movimiento Ciudadano, opinó que la iniciativa es un discurso de austeridad del gobierno federal, pero busca convertir la revocación de mandato en una ratificación de popularidad.

El proyecto de dictamen propone modificar el artículo 35 constitucional para permitir que la consulta de revocación de mandato del titular del Ejecutivo federal se realice el primer domingo de junio de 2027 o 2028.

Además, establece que “la persona sujeta a revocación podrá difundir el proceso y promover el voto a su favor en los términos que establezca la ley de la materia”.

Asimismo, prohíbe el uso de recursos públicos, tiempos oficiales y propaganda para promover la consulta.

El dictamen también sugiere que cada ayuntamiento se conforme por una sindicatura y hasta quince regidurías, asegurando la paridad de género y la igualdad sustantiva en el poder público municipal.

Este cambio corrige la omisión de la paridad de género en la propuesta original de Sheinbaum.