La acumulación de basura a un costado de la vía del tren, sobre División del Norte, a la altura de la Colonia Industrial y Prados Verdes, Morelia, exhibe fallas en la cultura ciudadana y en la aplicación del sistema de limpia y sanciones municipales.
A un costado de la vía del tren, sobre División del Norte, a la altura de la Colonia Industrial y Prados Verdes, en Morelia, se registra una acumulación constante de basura doméstica, envases de alimentos, botellas de vidrio y restos de desechos quemados.
Esta situación que pone en evidencia una problemática persistente que va más allá de la falta de cultura ciudadana y abre el debate sobre la responsabilidad de las autoridades en la gestión y vigilancia del sistema de limpia.
En distintos tramos de la vía ferroviaria que atraviesa la Colonia Industrial es visible la presencia de kilos y kilos de basura arrojada directamente sobre el derecho de vía y en sus márgenes.


Entre los residuos predominan latas de atún, envolturas de alimentos, botellas de vidrio de bebidas alcohólicas, bolsas plásticas y restos de basura parcialmente quemada.
Contramuro pudo documentar esta situación mediante fotografías y videos en los que se observa cómo la acumulación de desechos se extiende a lo largo de varios metros, sin que exista una intervención constante para su retiro.
En algunos puntos incluso se aprecian señales de quema de basura, una práctica que representa un riesgo ambiental y de seguridad, especialmente por la cercanía con las vías del tren y zonas habitadas.
La presencia prolongada de residuos sólidos en la vía pública genera múltiples afectaciones. Además del deterioro visual del entorno urbano, la basura atrae fauna nociva, propicia la proliferación de insectos y roedores y puede convertirse en un foco de infección.


En temporada de lluvias, los desechos arrastrados por el agua pueden obstruir drenajes y agravar riesgos de inundación en colonias aledañas.
En el ámbito normativo, el reglamento municipal vigente establece sanciones para quienes arrojen basura en la vía pública.
Las multas pueden ir desde poco más de dos mil pesos hasta montos que superan los doscientos mil pesos, además de arrestos administrativos o la imposición de trabajo comunitario, particularmente en labores de limpieza, de acuerdo con lo que determine la autoridad cívica correspondiente.
Asimismo, la normatividad municipal en materia de aseo público señala la obligación del Ayuntamiento de garantizar un sistema de recolección eficiente, así como la limpieza de espacios públicos y la vigilancia para evitar tiraderos clandestinos.
No obstante, en la práctica, vecinos cuestionan la aplicación real de estas disposiciones y la falta de sanciones visibles para quienes incumplen la ley.
Habitantes de la Colonia Industrial señalan que la ausencia de contenedores suficientes, la irregularidad en las rutas de recolección y la escasa vigilancia en la zona ferroviaria contribuyen a que la vía del tren sea utilizada como un punto recurrente para arrojar basura.
A ello se suma la percepción de impunidad ante la falta de consecuencias claras para quienes incurren en estas conductas.
El problema, advierten, no puede reducirse únicamente a señalar a la ciudadanía por la acumulación de basura.


Si bien existe una responsabilidad individual en el manejo de los residuos, también corresponde al Estado garantizar que las normas se apliquen de manera efectiva, que existan condiciones adecuadas para la disposición de desechos y que se implementen acciones de prevención y concientización.
La situación en la vía del tren de la Colonia Industrial reabre el debate sobre hasta qué punto la falta de cultura ambiental es consecuencia directa de un sistema de limpia insuficiente o mal supervisado.
Sin una política clara de vigilancia, sanción y mantenimiento permanente, las normas terminan por incumplirse de manera sistemática, normalizando prácticas que afectan al entorno urbano y a la salud pública.
Sobre el asunto, Contramuro solicitó información al titular de la Secretaría de Servicios Públicos Municipales, Netzahualcóyotl Vázquez Vargas, pero hasta el cierre de edición de esta nota informativa el servidor público hizo caso omiso a la petición.

