Trump confirma su interés por el petróleo en Venezuela y en la intervención en sus elecciones, dejando en segundo plano a los presos políticos tras la captura de Maduro.
Estados Unidos.-El enfoque en los presos políticos en Venezuela ha pasado a un segundo plano en las declaraciones públicas recientes, mientras Caracas y Washington abren un nuevo capítulo en sus relaciones. Esto se debe al interés del presidente estadounidense, Donald Trump, en el petróleo venezolano.
Tras los ataques a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, Trump declaró que “los presos políticos están en segundo plano”. Actualmente, la prioridad es “arreglar el petróleo, arreglar el país, traerlo de vuelta y tener elecciones”, comentó el mandatario el lunes.
Este martes, Trump aseguró que el gobierno de Venezuela, ahora liderado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, está dispuesto a entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para su venta en el mercado estadounidense. Trump afirmó que controlará los ingresos de estas ventas “para garantizar, según dijo, que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”.
Durante un discurso ante congresistas republicanos en el Centro Kennedy de Washington, el presidente calificó a Maduro como un “hombre violento” que “torturaba” personas. “Tienen una cámara de tortura en el centro de Caracas que ahora está siendo clausurada, pero ha torturado a gente”, declaró sin dar más detalles.
Sin embargo, este martes no se reportaron excarcelaciones en Venezuela. Aunque Trump no lo mencionó específicamente, algunas ONG venezolanas interpretaron que se refería a El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en Caracas, señalado como un centro de torturas.
La ONG Justicia, Encuentro y Perdón instó al gobierno venezolano a liberar a todos los detenidos “de confirmarse el cierre de este centro”. Foro Penal, que defiende a los presos políticos, cuenta 863 casos en el país, 86 de ellos con otra nacionalidad.
Durante las festividades de Navidad y Año Nuevo, las autoridades venezolanas anunciaron la liberación, bajo medidas cautelares, de 99 y 88 presos políticos, respectivamente. Sin embargo, las ONG locales aún no han podido verificar todos los casos.
Hasta ahora, el gobierno de Maduro ha afirmado que Venezuela está “libre de presos políticos” y que los detenidos están encarcelados por “terribles hechos punibles”.
La Corte Penal Internacional inició en 2018 una investigación sobre presuntos crímenes de lesa humanidad en Venezuela desde 2017. El gobierno de Maduro intentó detener el caso, alegando que su sistema judicial estaba investigando internamente, pero en 2023 la Corte rechazó esta posición y permitió la reanudación de las investigaciones.

