Narro para presidente… del PRI

Un gobierno “vulnerable al chantaje”

La estrategia del gobierno federal para resolver el conflicto originado por el bloqueo de la CNTE a las vías férreas en Michoacán no sólo ha resultado muy cara —las pérdidas se cuentan en miles de millones de pesos—, sino que, además, envía un mensaje equivocado a los grupos que violan la ley para plantear exigencias.

Ése es uno de los tres los grandes errores cometidos por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en los 17 días que duró el conflicto. 

Y es que al renunciar totalmente al uso de la fuerza, el gobierno pierde un elemento fundamental para plantarse con solidez en futuros eventos.

Estos grupos saben de antemano que nadie los va a tocar si bloquean, ocupan calles y alcaldías, cierran cruces, hacen plantones o toman aeropuertos. Al contrario, los van a premiar. Les dan un estímulo para delinquir.

AMLO ha reiterado que no va a usar la fuerza pública para reprimir al pueblo. Pero no es lo mismo reprimir que proteger. ¿Lo tendrá claro? El Presidente es rehén de sus propias palabras.

“Será un problema permanente para este gobierno”, vaticina una fuente que mucho sabe del tema.

  • El segundo error del gobierno federal fue aceptar una negociación con el magisterio disidente de Michoacán a cambio de liberar las vías férreas. Mostró que es vulnerable al chantaje.

La experiencia dice que se les debió plantear algún tema de su interés y, con base en ello, iniciar la negociación, por ejemplo, sobre los bonos. Poner como condición previa la liberación de las vías y levantar el paro en las escuelas para darlos.

Era lo que hacía el pasado gobierno de Peña Nieto. No había negociación hasta que levantaran el bloqueo y la estructura de esa misma negociación estaba sustentada en el avance de la Reforma Educativa. Si se avanzaba en ella, se apoyaba al gobierno estatal para pagar los bonos.

Esta estrategia fue clave para lograr que 97% de los maestros convocados en Michoacán se evaluara. No tomaron las vías ni se fueron a paro desde septiembre de 2016.

Los citados bonos, por cierto, son legales, pero abusivos. Se los dieron, como es el caso de Michoacán, gobiernos estatales anteriores muy dispuestos a ceder a las peticiones de los maestros, por exorbitantes que resultaran.

El gobierno federal adelantó al gobierno de Silvano Aureoles mil millones de pesos para desbloquear el conflicto, cedió plazas, puso la mesa y los maestros decidieron el menú. 

Las fuentes consultadas, que conocen las cifras, nos aseguran que esos adeudos no llegan, ni de lejos, a los seis o siete mil millones que reclaman los maestros.

Un tercer error monumental es lo que les firmó el oficial mayor de la SEP. Regresó a la Sección 18 el control de las plazas, el ingreso de los normalistas y el control del sistema de pagos a los maestros al aceptar que se dejen de hacer pagos electrónicos y, en el caso de pago en cheque, que se retirara la leyenda “no negociables”.

De esta forma, la CNTE recupera la capacidad de condicionar el pago a que los maestros asistan a sus manifestaciones, plantones o bloqueos.

“De un plumazo acabaron con estos grandes logros de la recuperación de la rectoría del Estado en la educación y, sin más, se los regresan a la CNTE.

“Más pronto que tarde, los sindicatos volverán a mandar en el sistema educativo”, advierte la fuente.

  • Ayer, por ejemplo, la CNTE exigió la reinstalación, ¡ya!, de los 586 maestros cesados a causa de la Reforma Educativa impulsada por Peña Nieto. Una condición adicional para seguir en la mesa.

Piden, además, que los maestros que participan en las manifestaciones “no sean sancionados judicial ni administrativamente”.

El conflicto no está cerrado. Ni lo estará. Es sólo, como dice la Sección 18, un “repliegue táctico”. Los docentes se colocarán a un costado de las vías sin impedir el paso del tren, listos para cualquier contingencia.

Se mantendrán a los lados de las vías tanto en Yurécuaro; Caltzontzin, localidad de Uruapan, y en Las Guacamayas, localidad de Lázaro Cárdenas.

El plantón en el centro de Morelia y el paro de labores continuarán. Las tomas de las alcaldías también.

  • El proyecto de construir un desarrollo de lujo en terrenos que tiene la Sedena en Santa Fe (Chapultepec, 4ª Sección) para financiar los cuarteles de la Guardia Nacional amenaza con convertirse en una bomba social para Claudia Sheinbaum, quien, nos aseguran, “no está de acuerdo, pero se cuadra…”.

Los terrenos que AMLO quiere miden 112 hectáreas. El Presidente dice que su proyecto sólo ocupará el 30% de esa extensión. Es decir, 330 mil metros cuadrados en departamentos de lujo.

Alrededor de 140 organizaciones, agrupadas en la etiqueta de “Liga Ciudadana”, ya se movilizan para impedir el desarrollo del proyecto, según el exdiputado local, Humberto Morgan.

Las organizaciones y los vecinos del pueblo de Santa Fe advierten que, de construirse el desarrollo, la zona estaría en riesgo de inmovilizarse. Pero además, los servicios quedarían rebasados y se acabaría con una de las pocas barrancas limpias que hay en la ciudad.

“Va a ser un tema de contaminación. Se impedirá la entrada de aire limpio a la zona y quedará afectada la carga de los mantos freáticos”, advierte Morgan, exlíder de Los Panchitos.

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