Hector Tenorio

Cuando el PRI va ganando un proceso electoral suele enfrentar los debates con tranquilidad, sus candidatos “nadan de muertito” y arriesgan poco. Cómo ha de estar la situación en el Estado de México que su candidato a la gubernatura, Alfredo del Mazo Maza, tuvo que desplegar sus mejores armas para atacar a la candidata morenista Delfina Gómez.

En el primero de dos debates organizados por el Instituto Electoral del Edomex prevalecieron las imputaciones de corrupción. Fueron 90 minutos que  reflejaron  el pobre nivel de la clase política; hubo ataques, lamentos por la inseguridad y la pobreza que padece el Estado de México. Los seis candidatos a la gubernatura ofrecieron recetas para superar la crisis.

Del Mazo Maza atacó a Delfina Gómez y la incongruencia de Morena, desde su punto de vista los morenistas hablan de austeridad, pero al mismo tiempo  gastaron siete veces más que el resto en precampaña, “mientras habla de honestidad se descubre a una diputada de ese partido recibiendo dinero en efectivo de procedencia desconocida”. Por su parte, la panista Josefina Vázquez Mota  acusó a la candidata morenista de haber robado 10 por ciento del salario de los trabajadores de Texcoco cuando fue presidenta municipal. Nadie se salvó de acusaciones, salvo la independiente Teresa Castell.

En el post debate, el ataque de los priístas contra Delfina Gómez resultó excesivo, las acusaciones  rayaron en el terreno  personal.  Los morenitas respondieron señalando a priístas y panistas de ser corruptos.  A esta dinámica perversa el blanquiazul se ha subido porque saben que su candidata Vázquez Mota se derrumba.

Tampoco a nadie sorprende que al interior de Morena calara hondo el caso de corrupción descubierto en Veracruz. Incluso Eva Cadena, candidata de Morena a la presidencia municipal de Las Choapas, anunció el 24 de abril que renunciará a su candidatura después de que se filtrara un video donde aparece aceptando medio millón de pesos a nombre de Andrés Manuel López Obrador. El tabasqueño se deslindó respecto al video y aseguró que la grabación se trató de una “estrategia perversa de la mafia del poder y de sus medios”.

Ahora bien, la guerra sucia en el territorio mexiquense está en su apogeo y se pondrá peor. Esto tiene que ver con las últimas encuestas  que indican que la candidata de Morena creció un punto respecto a marzo (29%), mientras que Alfredo del Mazo, expresidente municipal de Huixquilucan, bajó un punto (28%) y ahora se posiciona en segundo lugar de las preferencias, por un margen ínfimo. La panista Vázquez Mota se ubica en la tercera posición (22%) tras perder varios puntos en abril, mientras que el candidato del PRD, Juan Manuel Zepeda Hernández, sigue en cuarta posición (14%). Eso sí, él es quien más ha crecido.  Se menciona que la candidatura del perredista está siendo inflada desde Los Pinos para frenar a Morena.

En las encuestas también se demuestra con claridad que el 78% de los mexiquenses están a favor de que haya un cambio de partido político en el Gobierno, y que el 42% de la población de esa entidad nunca votaría por el priísta Alfredo del Mazo.  Asimismo, el estudio arrojó que Delfina Gómez es vista como la candidata más confiable y más cercana a la gente, mientras que el político tricolor es percibido como el candidato con más experiencia para gobernar. En cuanto a los atributos negativos, a Del Mazo lo ven como el candidato más mentiroso y más corrupto.

De este proceso electoral podemos sacar dos lecciones: la primera, que las encuestas no son garantía de un triunfo. Muchos electores se guardan al último minuto antes de decidir por quién votarán. El segundo aprendizaje tiene que ver con los escándalos de corrupción, éstos, a menos que se descubran en la última semana del proceso electoral, llegan a tener un impacto en las urnas.