Video: López-Dóriga y Alcázar reviven la entrevista al Mochaorejas, destacando un momento clave del periodismo criminal en México.
El periodista Joaquín López-Dóriga y el actor Damián Alcázar sorprendieron al público al recrear, en video, la famosa entrevista a Daniel Arizmendi López, conocido como “El Mochaorejas”.
Este ejercicio revivió un capítulo importante del periodismo criminal en México.
Durante el programa de radio de López-Dóriga, ambos revivieron el tenso momento de la entrevista original.
En un video compartido en redes sociales, se puede ver a López-Dóriga planteando las preguntas originales, mientras Alcázar responde caracterizado como el infame secuestrador.
“¿No estás arrepentido de haberle causado tanto daño a tantas familias?”, pregunta López-Dóriga.
“No, pues no, la verdad no, la verdad no, no me arrepiento, si de algo me arrepiento es de haber dejado a mi familia ahí. Eso sí me arrepiento, pero no, si me pregunta por todas las personas a las que mutilé, a las que secuestré, no”, contesta Alcázar en su papel.
La recreación continuó con otra pregunta memorable: “¿Cuando duerme tiene pesadillas?”, a lo que el actor respondió: “No he dormido bien, y me han tratado muy bien. No me puedo quejar, pero no he dormido bien porque, bueno, usted sabe, ¿no? Es un momento difícil, me atraparon”.
Más adelante, López-Dóriga insistió sobre los motivos detrás de los crímenes: “Lo suyo ya no era el dinero, tenía una enorme, tenía millones y millones. ¿Qué buscaba? ¿Qué quería? ¿Qué pretendía con esto?”.
Alcázar, en personaje, respondió: “No lo sé, fíjese me han preguntado aquí mismo el señor el mero jefe aquí. No entiendo”, y luego reflexionó fuera de personaje: “Y aquí sí, no entiendo, Joaquín, como de un dinero mal habido y no disfrutó en absoluto. Como pasa con todos estos tipejos que son delincuentes y que no pueden disfrutar del… Qué bueno que no lo puedan disfrutar, pero qué cosa terrible, ¿no? Que era más bien la emoción”.
Volviendo al personaje, añadió: “Que pues la emoción de que ya lo vamos a soltar, y hay que ver, y vamos a preparar el otro”.
Después de la actuación, el periodista preguntó al actor sobre su proceso de inmersión en el personaje.
“¿Cómo te pudiste meter en ese personaje?, porque ahora que estaba viendo a los dos, por un momento se ve igual. Te ves igual al monstruo este. Te convertiste en el monstruo en la serie, claro. En el monstruo del mochaorejas”.
Alcázar explicó: “Joaquín, te quiero decir que evidentemente toda mi energía y toda la pasión con la que hago mi trabajo de lo que me encargué fue de compartirla y de empujar a que todo el set, empezando por nuestro director formidable, que levantó a todo el nivel con muy buena calidad. Hacer una historia de estas es compleja, es difícil, muy difícil”.
El actor también compartió el desafío emocional de interpretar a un personaje tan oscuro: “Tenemos que estar todos en armonía sabiendo a qué estamos jugando, ¿no? A qué estamos apostándole más que jugando. Y lo disfrutamos, es terrible, pero en nuestro trabajo se disfruta una cosa tan espantosa y tan terrible. Lo que sí te puedo decir, Joaquín, es que las escenas que más me costaron fue la entrada, simplemente cuando voy a hacer el primer corte, nada más la entrada y ver a la joven actriz tirada, ya en este maravilloso escenario que nos puso la dirección de arte y ahí sí dije: ‘Yo, ¿qué estoy haciendo? ¿Qué es esto?’ La ficción finalmente es una manera cómoda de retratar un poquito la realidad, la realidad no me la quiero imaginar”.
Esta recreación no solo trajo de vuelta la intensidad de la entrevista original, sino que también destacó el esfuerzo actoral en la representación de uno de los criminales más notorios de México, combinando memoria periodística y reflexión artística.

