El icónico videoclip de Luis Miguel, “La Incondicional”, fue parte de una estrategia para mejorar la imagen del Ejército mexicano en los años 80.
Una impactante revelación del productor Pedro Torres ha reavivado el debate sobre la relación entre el entretenimiento y el poder político en México.
Según el periodista Beto Tavira, Torres compartió en diversas reuniones que el videoclip de “La Incondicional” de Luis Miguel, lanzado a finales de los años ochenta, fue parte de una estrategia que favoreció la imagen del Ejército mexicano durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari.
Tavira señala que estas conversaciones surgieron inicialmente en el contexto del libro “Por debajo de la mesa”, donde se documentan los supuestos vínculos del cantante con figuras influyentes del poder político y empresarial.
Más tarde, Pedro Torres lo invitó a participar en su serie biográfica, donde detalló cómo logró que la institución militar proporcionara instalaciones, personal y recursos para la filmación del video.
“Pedro Torres, que ya tiene esta expertiz de hablar el idioma del poder, se sienta con el secretario de la Defensa en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari y logran gestionar de que se grabara el video de la incondicional en el heroico colegio militar y así como en el campo de Santa Lucía”, comentó Tavira en una entrevista.
“La Incondicional”
Estrenado en 1989 como parte del álbum “Busca una mujer”, “La Incondicional” no solo fue un éxito musical, sino que marcó un cambio en la imagen de Luis Miguel, quien adoptó una estética más madura y masculina.
En el video, el cantante aparece con un corte de cabello más corto y vestido con uniforme militar, realizando ejercicios junto a cadetes reales del Heroico Colegio Militar.
La producción del video elevó los estándares de los videoclips en el mercado latino, con escenas grabadas junto a aeronaves y formaciones militares en locaciones oficiales, lo que le dio una escala cinematográfica inusual para la época.
La narrativa visual reforzó una imagen de disciplina y lealtad, consolidando a Luis Miguel como el ídolo pop por excelencia de los años ochenta y noventa.
Sin embargo, detrás de este despliegue también existía un contexto político.
“Luis Miguel creyó que… tenía al ejército a sus pies. Y, sin embargo, lo que no contaba es que el ejército utilizó a Luis Miguel para lavar su imagen, porque evidentemente estaba por estrenarse la película Rojo Amanecer, que iba a dejar muy mal parado al ejército mexicano”, explicó Tavira citando a Torres.
Esta referencia alude al estreno de una cinta que abordaba los eventos del 2 de octubre de 1968, un tema delicado para las fuerzas armadas.
El periodista añadió que el impacto fue más allá del espectáculo: “Y se generó poner de moda a los cadetes del heroico colegio militar. A partir de ese videoclip, se logró que más personas se enrolaran en el ejército. Y lo que él explicaba es de que si no hubiera generado esta negociación, Pedro Torres con el ejército mexicano, pues no hubiera logrado unos estudios que tuvieran aviones, que tuvieran estas instalaciones magníficas del ejército”.

A más de treinta años de su estreno, “La Incondicional” sigue siendo uno de los videos más icónicos en la carrera de Luis Miguel, tanto por su estética como por el cambio que significó en su imagen pública.
Las declaraciones ahora difundidas reabren el debate sobre la relación entre la industria musical y las estructuras de poder en México.


