Regidor Hugo Servín del PAN advierte que construir “Vivienda del Bienestar” en la periferia de Morelia, repetirá el abandono de fraccionamientos y elevará los costos para las familias
Morelia, Michoacán.- El programa federal Vivienda del Bienestar, impulsado por el Gobierno de México, corre el riesgo de profundizar la marginación urbana en Morelia al privilegiar la construcción de desarrollos habitacionales en la periferia, lejos de las fuentes de empleo y los servicios, advirtió el regidor panista Hugo Servín Chávez, presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del ayuntamiento capitalino.
En entrevista con Contramuro, a pregunta expresa, el regidor sostuvo que, si bien el objetivo de ofrecer vivienda económica responde a la realidad de los ingresos de miles de familias, la estrategia de ubicar estos conjuntos en las zonas más alejadas de la ciudad terminará reproduciendo problemas que Morelia ya enfrenta desde hace años: viviendas abandonadas, largos tiempos de traslado, mayores gastos para las familias y expansión desordenada de la mancha urbana.
“Creo que ese tipo de viviendas va a generar en un futuro que estén abandonadas por la distancia en la que se encuentran de la propia ciudad. Eso ya pasó”, afirmó.
Servín explicó que una Vivienda del Bienestar tiene un costo aproximado de 600 mil pesos, mientras que las constructoras reciben alrededor de 500 mil pesos por unidad, lo que obliga a desarrollar casas y departamentos de dimensiones reducidas y con características muy básicas.
“Son departamentitos y casitas de no más de 90 metros. Hay pies de casa muy pequeños y departamentos muy pequeños”, comentó.
El regidor consideró que, para mantener esos costos, los desarrolladores buscan terrenos baratos, ubicados principalmente en el poniente de Morelia, donde recientemente fue inaugurado uno de estos proyectos federales.
A su juicio, la política habitacional debería orientarse hacia la redensificación de la ciudad mediante vivienda vertical, aprovechando la infraestructura y los servicios existentes, en lugar de seguir extendiendo la urbanización hacia la periferia.
“Nosotros ya habíamos planteado redensificar la ciudad para hacerla vertical y no seguir creciendo hacia afuera”, señaló.
Recordó que zonas como Villas del Pedregal, Hacienda Tiníjaro y Camponubes ya muestran los efectos de ese modelo urbano, pues una parte importante de las viviendas permanece desocupada debido a los altos costos que representa vivir lejos del centro de actividades económicas.
“Si vas a Villas del Pedregal, Camponubes o La Hacienda, hay mucha vivienda abandonada porque al ciudadano ya no le dio para vivir hasta allá. Entre transporte, gasolina y tiempo de vida, el costo termina siendo muy alto”, afirmó.
Servín consideró que el problema no es exclusivo de Morelia, sino que forma parte de una estrategia nacional que, en su opinión, no coloca realmente a las personas en el centro de la política pública.
“Entiendo que por los precios sea donde alcanza para construir este tipo de vivienda, pero creo que se están asentando en lugares que no son los adecuados ni los indicados en el Plan de Desarrollo Municipal”, sostuvo.
Incluso cuestionó el discurso oficial que acompaña al programa federal al señalar que resulta contradictorio hablar de una política humanista cuando obliga a miles de trabajadores a destinar más tiempo y recursos a los traslados diarios.
“La realidad es que esa política termina quitándole tiempo de vida a los trabajadores. Entonces, ¿dónde está esa política humanista que decía poner primero al ciudadano?”, expresó.

