Ariadna Montiel, nueva presidenta nacional de Morena, asegura que no serán candidatos en 2027 los perfiles corruptos, priorizando la integridad y ética en el partido.
Morelia, Michoacán.- La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, endureció el mensaje hacia el interior del partido y fijó una línea política de cara a 2027: no habrá candidaturas para perfiles con señalamientos de corrupción, incluso si resultan ganadores en los procesos internos por encuesta.
Durante su mensaje en el Octavo Congreso Nacional de Morena, la dirigente colocó el tema como un punto de quiebre para el movimiento, al advertir que está en juego la autoridad moral y política que permitió a Morena consolidarse como fuerza gobernante.
“Esta dirigencia no tolerará corrupción en ningún gobierno de Morena”, afirmó ante la militancia, al tiempo que llamó a actuar de inmediato frente a cualquier indicio de prácticas indebidas.
Montiel fue más allá al establecer un criterio vinculante para la definición de candidaturas rumbo a 2027. “Si tenemos certeza de que alguien comete un acto de corrupción, aunque haya ganado la encuesta, no serán candidatos”, sentenció, al dejar claro que el método de selección no estará por encima de los principios del partido.
El planteamiento introduce un elemento de control político interno sobre el mecanismo de encuestas, que Morena ha defendido como su principal vía de designación de candidaturas, al condicionar su resultado a la integridad de los perfiles.
En ese contexto, la dirigente llamó a realizar un “examen de conciencia” dentro de los gobiernos emanados del partido, al reconocer que el ejercicio del poder implica riesgos de desviación respecto a los principios fundacionales del movimiento.
“Es momento de hacer examen de conciencia y si alguien detecta corrupción en su gobierno, hay que hacer a un lado a quien esté en estas prácticas”, señaló.
Montiel insistió en que la confianza ciudadana no es permanente ni automática, sino que depende del comportamiento ético de quienes ejercen cargos públicos. Por ello, subrayó que los recursos públicos deben manejarse con estricto apego a su origen social.
“Los recursos del pueblo son del pueblo, en Morena los corruptos no tienen cabida”, sostuvo.
Además, estableció que quienes aspiren a coordinar la defensa de la transformación o contender por cargos de elección popular deberán contar con una trayectoria “impecable”, lo que eleva el estándar político interno de cara al próximo ciclo electoral.
La dirigente defendió el uso de encuestas como método de selección, pero acotó su alcance al señalar que no se trata de una competencia por fama o posicionamiento mediático, sino del reconocimiento del pueblo a perfiles cercanos, honestos y con trabajo territorial comprobado.
“Que sea el pueblo y nadie más quien elija”, dijo, al explicar que las encuestas deben reflejar cercanía real con la ciudadanos, conocimiento del territorio y cumplimiento de compromisos, no popularidad vacía.
En su mensaje, Montiel vinculó esta postura con la necesidad de preservar la identidad del movimiento y evitar prácticas que, dijo, caracterizaron a etapas políticas anteriores, como el nepotismo, el racismo o el uso patrimonialista del poder.
Advirtió que cualquier desviación de estos principios pone en riesgo la legitimidad del proyecto político de la Cuarta Transformación y su continuidad en el poder.
“La honestidad es un mandato ético que no admite excepciones”, enfatizó.
El posicionamiento se da en un momento en que Morena se prepara para el proceso electoral de 2027, en el que renovará múltiples cargos, y donde la definición de candidaturas será clave para sostener su hegemonía política.
En ese escenario, la dirigencia nacional envía una señal de control interno y de cierre de filas en torno a la disciplina partidista, al colocar la integridad como condición obligatoria para competir bajo sus siglas.


