Alfonso Durazo, presidente del Consejo Nacional de Morena reconoce “desvío” y tensiones internas en el partido que podrían poner en riesgo su unidad y afectar su posicionamiento de cara a las elecciones de 2027.
Morelia, Michoacán.- El presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso Durazo Montaño, reconoció tensiones internas y advirtió que un “desvío” del proyecto puede derivar en división y afectar el posicionamiento del partido rumbo a 2027, en el arranque del 8 Congreso Nacional Extraordinario.
Con la presencia de Luisa María Alcalde Luján, hasta este día presidenta nacional del partido; y de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández Mora, así como gobernadores, legisladores y cuadros territoriales, el Congreso fue instalado con quórum legal de mil 830 congresistas.
Desde tribuna, Durazo colocó el mensaje central en la necesidad de contener la disputa interna por el poder. “Llega a este Congreso con la responsabilidad histórica de no fallar, de no desviarse, de no dividirse”, afirmó, al subrayar que las decisiones del partido tienen impacto más allá de su vida interna.
El señalamiento ocurre en un contexto de relevo en la dirigencia nacional y de definición de cargos clave como la Presidencia y la Secretaría de Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional, además de la integración del Consejo Nacional y posibles reformas estatutarias.
Durazo admitió que el crecimiento del partido también ha traído consigo tensiones.
“Ningún proyecto de transformación profunda está exento de las tensiones propias de toda disputa por el poder político”, sostuvo.
En ese sentido, buscó acotar la competencia interna rumbo a 2027.
“Toda aspiración personal debe ajustarse a esos imperativos”, dijo, en referencia a la unidad y disciplina partidista, y añadió: “Aspirar no es traicionar. Competir no es dividir y debatir no es destruir”.
El dirigente también lanzó una advertencia sobre las dinámicas internas que pueden escalar.
“No nos metamos en la política pequeña, aquella de la intriga, esa que nos divide, nos desgasta políticamente y nos enferma el alma”.
Al mismo tiempo, presumió la base territorial del partido.
“Más de 12 millones de afiliados representan el activo político del partido, esta hazaña nos coloca como el partido con mayor militancia en la historia del país”, señaló.
Durazo vinculó el riesgo de división con factores externos, al referirse a “campañas de desprestigio” y a “voces internas que buscan sembrar dudas”, en un intento por reforzar la narrativa de cierre de filas.
En ese marco, el respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum fue reiterado como eje de cohesión.
“Defender a nuestra presidenta en esta hora es defender la soberanía de México”, afirmó, en medio de consignas de apoyo.
El dirigente advirtió además que el proceso electoral de 2027 será determinante para el rumbo del proyecto político.
“El mapa político electoral que construyamos el 2027 determinará las condiciones” del siguiente tramo de gobierno, dijo.
Así, el Congreso se perfila no solo como un relevo de dirigencia, sino como un intento de ordenar la vida interna del partido, acotar el desvío político y evitar que la disputa por el poder derive en una fractura.



