Investigación revela que el alcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro, usaba la extorsión contra empresas tequileras y hoteleras, es vinculado al CJNG.
Jalisco.- Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila en Jalisco, transformó el ayuntamiento en una red de extorsión con el cobro de cuotas contra empresarios locales y gigantes tequileros.
Desde octubre de 2024, su administración impuso “cuotas” que paralizaron operaciones, con presuntos lazos al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Tipo de extorsiones que realizaba el alcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro
La tequilera José Cuervo enfrentó un predial inflado de 60 millones de pesos, el doble de la recaudación anual municipal, lo que llevó a clausuras temporales hasta negociar 17 millones. Al menos 10 empresas tequileras y hoteleras denunciaron cobros excesivos similares, según el gobernador Pablo Lemus. Transportistas pagaban 50 pesos por turista como “derecho de suelo”.
Pequeños negocios sufrían clausuras indefinidas pese a pagar multas de 11 mil pesos o más por extintores y botiquines. Testimonios revelan pagos iniciales de 50 mil pesos para reabrir, más cuotas mensuales de 20 mil, llegando a 150 mil en casos extremos. Una comerciante, Ana Rosa, esperó un año sin éxito tras cumplir todo.

La Fiscalía General de la República (FGR) acusa a Rivera Navarro de delincuencia organizada, combinando poder público con crimen para extorsiones y secuestros. Su estructura incluye al director de Catastro, Seguridad Pública, Obras Públicas y “El Rey Mago” (Severo Flores Mendoza), boletinado por los Estados Unidos por proteger al CJNG en el “Triángulo Dorado”.
Diego Rivera Navarro fue capturado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, con investigaciones por extorsión, amenazas y violencia de género. Morena se deslindó, y Tequila nombra interino. Este caso expone la colusión política-crimen en Jalisco, cuna del tequila.


