Aprueba Cabildo adjudicaciones directas hasta 2 mdp en 2026
Regidores de Morelia durante la sesión en la que se avalaron los lineamientos de adquisiciones 2026 con 10 votos a favor y uno en contra. | Foto: Archivo

El Cabildo de Morelia aprueba adjudicaciones directas hasta 2 mdp en 2026, generando críticas sobre transparencia y competencia.

El Cabildo de Morelia aprobó por mayoría los criterios y lineamientos en materia de adquisiciones para el ejercicio fiscal 2026, que permitirán adjudicaciones directas de contratos de bienes y servicios desde 0.01 pesos hasta 2 millones de pesos; invitaciones restringidas de 2 millones 0.01 a 10 millones de pesos; y licitaciones públicas a partir de 10 millones 0.01 pesos en adelante.

El dictamen, avalado este miércoles con 10 votos a favor y uno en contra, mantiene los mismos montos que se aplicaron en los ejercicios 2024 y 2025, sin modificaciones, y define el marco que regulará durante 2026 las contrataciones de bienes muebles, inmuebles, arrendamientos y servicios del Ayuntamiento.

Durante la sesión, la regidora del PRI, Edna Martínez, fijó una postura crítica. Señaló que aunque en la mesa de trabajo se logró retirar la intención de convertir la adjudicación directa en una figura ordinaria, en la práctica esta modalidad sigue utilizándose de forma recurrente, lo que vulnera, dijo, los principios de competencia, transparencia y máxima publicidad que deben regir la contratación pública.

Subrayó que no es responsable asumir que todas las adjudicaciones directas corresponden a montos menores o supuestos inofensivos para la Hacienda Municipal. Recordó que en 2025 se realizaron contrataciones como el aniversario de la ciudad con concierto y montaje, el primer informe de gobierno con la adquisición de una esfera de proyección, la caravana de Reyes, la renta de pista de hielo y decoraciones de Palacio Municipal, que difícilmente encuadrarían en supuestos de especialización, urgencia o temporalidad.

Afirmó que la recurrencia al mecanismo, aun dentro de los rangos legales, reduce la competencia real y concentra decisiones que deberían pasar por un escrutinio colegiado, lo que en los hechos termina por vaciar de contenido la función del propio Comité de Adquisiciones. Reiteró la necesidad de reformar el Reglamento para acotar la discrecionalidad y restituir la licitación pública como regla general.

En su intervención, dejó claro que mientras no exista una rendición de cuentas integral y completa sobre todas las adjudicaciones directas realizadas, no acompañará lineamientos que, a su juicio, normalizan la excepción. Por ello emitió su voto en contra.

El resto del Cabildo respaldó el dictamen y avaló que los lineamientos sean certificados y publicados en el Periódico Oficial del Estado para su entrada en vigor, conforme a lo establecido en el propio acuerdo.

Con esta aprobación, el Ayuntamiento fija los límites económicos que determinarán el tipo de procedimiento de contratación en 2026, en medio de un debate político sobre el uso reiterado de la adjudicación directa y los mecanismos de control interno.