Brasil avanza a octavos de final en la justa mundialista tras vencer 2-1 a Japón con un gol decisivo de Martinelli en el tiempo añadido.
Ciudad de México.- El Scratch du Oro tuvo que implementar el plan ‘B’ que tras la lesión de Raphinha desde la primera ronda, Carlo Ancelotti envió desde la banca a Gabriel Martinelli que resolvió la fase de 16avos de final al marcar el gol de la remontada en el tiempo añadido para el 2-1 sobre los combativos del Japón en duelo celebrado en el NG Stadium de Houston, Texas.
El primer tiempo fue una pesadilla para los de Ancelotti que no encontraron su buen futbol y los ‘hijos del sol naciente’ se pusieron arriba en el marcador 0-1, gracias a la anotación de Kaishu Sano al 28’. En la segunda parte Casemiro al 55’ empató 1-1 y sobre la hora al 90+5’ tras los ajustes del técnico italiano, Martinelli anotó el 2-1 para la diferencia. Brasil ahora espera en la ronda de octavos al ganador de Costa de Marfil y Noruega.
El primer tiempo de Japón Brasil sufrió sobre todo en el primer tiempo ante un Japón que cortó la salida de los sudamericanos y presionó desde medio campo y así neutralizó a la escuadra pentacampeona del mundo.
Al 28’, se generó un descuido en la salida brasileña, el zaguero central Danilo entregó un mal pase que interceptó Kaishu Sano que condujo con rapidez la pelota y soltó disparo desde el borde del área que colocó en el palo derecho del arquero Allison Becker para el sorpresivo 0-1 para los asiáticos.
En el resto del primer tiempo, Brasil contó con la posesión de la pelota, pero intrascendente e imposibilitados de romper la fuete defensa nipona que se plantó en su cancha con triple muro defensivo, imposible para Vinicius Jr. Paketa y Matheus Cunha.
Casemiro empareja a Brasil
No fue hasta el minuto 56’ cuando Gabriel Magalhaes envió un centro de pierna izquierda al segundo palo y apareció solo Casemiro para cambiarle la trayectoria al balón y marcar de cabeza el empate 1-1.
Con el empate y desde la banca, Carlo Ancelotti movió su ataque. Al 66’ Gabriel Martinelli entró al terreno de juego en lugar de Matheus Cunha. Sin embargo, Japón siguió replegado y destruyó los embates de los sudamericanos que no lograban descifrar la barrera defensiva.
Y cuando todo parecía que habría tiempos extras, la insistencia y paciencia de Brasil hizo frutos. En el añadido al 90+5’, Japón perdió el balón en la salida, Bruno Guimaraes encontró a Martinelli sin marca dentro del área y el jugador del Arsenal definió con un remate cruzado para el 2-1 definitivo.
Así, Brasil sin ser Brasil, logró avanzar a la ronda de octavos de final tras eliminar a los guerreros de Japón que siguen sin poder trascender en Copas del Mundo. Brasil, normal, pero sin convencer está en la ronda de octavos.


