La regidora Carmen Zepeda Ontiveros fue amenazada de muerte por el CJNG tras entregar ayuda humanitaria en Apatzingán.
Morelia, Michoacán.- La regidora de Morena en el Ayuntamiento de Apatzingán, Carmen Zepeda Ontiveros, denunció que fue retenida y amenazada de muerte por un grupo de civiles armados, presuntamente integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuando regresaba de entregar ayuda humanitaria a comunidades afectadas por el desplazamiento forzado en la zona rural del municipio.
La funcionaria relató que el pasado sábado 11 de julio acudió a las comunidades de El Alcalde, El Lindero y Valle de Acatlán para entregar alimentos y medicamentos.
Explicó que antes de ingresar solicitó apoyo a la Base de Operaciones Interinstitucionales (BOI) instalada en El Alcalde, donde le informaron que la carretera “estaba libre de minas”, por lo que continuó con el recorrido.
Al regresar, narró que primero fue interceptada por hombres armados antes del puente de El Pitayo, quienes únicamente la interrogaron, sin embargo, kilómetros más adelante, en la llamada curva de Ayacuato, un segundo grupo integrado por al menos cinco camionetas la retuvo junto con su acompañante.
“Nos detuvieron, nos retuvieron al ingeniero y a mí, nos interrogaron, nos revisaron el vehículo de manera violenta, de manera prepotente, nos pusieron las armas en la cabeza, nos acusaban de pertenecer a otro cártel”, declaró.
La regidora afirmó que, pese a explicar que pertenece al gobierno municipal y que su comisión atiende el medio rural, recibió amenazas directas de muerte.
“Me amenazaron, me dijeron: ‘Si usted vuelve por aquí va a aparecer muerta en el río’. Esas fueron las palabras”, relató.
Agregó que los hombres armados insistieron en que, “si ven mi vehículo, entonces me asesinan”, amenaza que, dijo, fue reiterada antes de permitirles retirarse.
Zepeda Ontiveros explicó que durante aproximadamente 30 minutos ella y su acompañante permanecieron retenidos.
También denunció que los agresores fotografiaron sus identificaciones, revisaron todo el vehículo y ocasionaron daños en su interior.
“Revisaron todo mi auto, me rompieron partes de adentro porque con una varilla estuvieron quitando los plásticos de abajo de los asientos. No sé qué buscaban, pero fue realmente difícil y complejo”, expresó.
La regidora señaló que, mientras era interrogada, los hombres armados cuestionaban la ayuda que llevaba a las comunidades.
“Cuando dije que fui al Valle de Acatlán a llevar medicinas y despensas, en tono burlón dijeron que en su territorio la gente no ocupaba nada y que los templarios tenían a la gente con hambre”, señalo.
Y aclaró que también preguntaron reiteradamente “cuánta gente armada habíamos visto en el Valle de Acatlán, porque afirmaban que ahí había muchos hombres armados”.
Tras ser liberados, ambos llegaron a un filtro de la Guardia Nacional, donde informaron sobre la presencia del grupo armado, sin embargo, aseguró que los elementos les indicaron que debían presentar la denuncia en instalaciones militares.
“Lo que ellos dijeron es que no podían tomarme la denuncia ni moverse de donde estaban, pero que fuera al cuartel militar para hacer la denuncia”, indicó.
La regidora reconoció que decidió no presentar denuncia ante la Fiscalía ni ante autoridades militares por temor a represalias.
“Hasta este momento no hemos puesto denuncia ni en fiscalía, ni en los cuarteles, ni hemos hecho declaraciones a Derechos Humanos, porque compañeros que están sufriendo desplazamiento nos han sugerido que no lo hagamos, porque la información se filtra y entonces esto sería más grave para nosotros”, explicó.
Además, aseguró haber identificado insignias del CJNG en algunos de los hombres que la retuvieron.
“Pude verles en el pecho la insignia CJNG. También pude escuchar que había entre ellos gente que no es mexicana, con un acento muy marcado de colombianos. Puedo decir abiertamente que es gente muy violenta por el trato que nos dieron”, sostuvo.
Finalmente, reveló que habitantes de El Alcalde le pidieron no regresar a esa zona debido al riesgo que representa la presencia del grupo criminal.
“Ellos me suplican que no vaya por ahí. Me comentan que hoy en el río amaneció el cuerpo sin vida de un hombre y que de ahí mismo de El Alcalde han desaparecido personas, a pesar de que ahí está la BOI”, concluyó.


