Comunidades indígenas exigen atención por daños de la Central Geotérmica Los Azufres que afectan su salud y medio ambiente.
Morelia, Michoacán.- Comunidades indígenas emplazaron a las autoridades federales y estatales a establecer una mesa de trabajo, para atender la problemática generada por las afectaciones ambientales y de salud generadas por la Central Geotérmica Los Azufres de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
En rueda de prensa integrantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán, expusieron la problemática y dieron 15 días de plazo antes de emprender movilizaciones para que se active el diálogo que están demandando.
A partir del estudio “La enfermedad renal crónica: un enfoque interdisciplinario en salud física, ambiental y psicosocial en el oriente de Michoacán” publicado en diciembre pasado por el Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación en Psicología A.C., recalcan que los resultados sobre la crisis de salud generada por la Central Geotérmica es irrefutable.
“Durante más de 30 años la Central Geotérmica los Azufres ha contaminado el agua, el medio ambiente y el suelo de los pueblos y comunidades originarias en los municipios de Hidalgo, Zinapécuaro y Maravatío, de manera paulatina, silenciosa y prolongada la CFE ha generado una crisis de salud, al verter metales pesados y contaminantes en el agua que consume la población, así como por deficiencias graves en el manejo de residuos tóxicos”.
Algunas de las cifras manejadas en la rueda de prensa parten del referido estudio, y otras más de las propias comunidades. Habitantes de San Matías el Grande, municipio de Hidalgo, reportaron que casi el 70 por ciento de las defunciones que ahí se registran son por padecimientos renales producto de la contaminación del agua.
Roque Martínez Hernández, integrante del Concejo Comunal, refirió que actualmente las afectaciones incluyen a recién nacidos y niños, aunque apuntó que la población más afectada es la de la tercera edad.
Pavel Guzmán, vocero del Consejo Indígena, apuntó que durante décadas, las comunidades indígenas son las que más han padecido esta problemática, que se traduce en miles de casos de enfermedad renal crónica y en cientos de muertes por complicaciones.
“El 30% de los pacientes en la entidad que requieren apoyo renal provienen de la región del Oriente de Michoacán, entre más cercanía hay a la planta geotérmica, existe más enfermedad y contaminación. En Zinapécuaro, el 56% de los manantiales presenta al menos un contaminante o elemento tóxico por encima de los límites permisibles y en Hidalgo, la contaminación de los afluentes es del 35%”.
Refirió que ha existido una desatención histórica de las instituciones públicas que se supone debieran de dar solución a esta crisis que afecta a comunidades, entre ellas: Secretaría de Salud, Secretaría del Medio Ambiente, Comisión Nacional del Agua, Procuraduría Federal del Medio Ambiente y sobre todo CFE.
“Ante ello, a petición de comunidades otomí y por resolución de Asamblea General de Autoridades, emplazamos al Estado mexicano a realizar una mesa de trabajo con carácter resolutivo, en un plazo no mayor de 15 días, como primer paso, es urgente garantizar el suministro de agua no contaminada y la atención pronta de los pacientes renales, de ser omisos, emprenderemos acciones jurídicas, sociales y políticas como la toma de la Central Geotérmica los Azufres y/o instalaciones de la CFE, así como el inicio de juicios ambientales mediante el Colectivos de Abogados Indígenas Juchári Uinápekua (Nuestra Fuerza) del CSIM”.

