La planta de tratamiento en Sevina como parte del Plan Michoacán falla y se convierte en un riesgo sanitario, según denuncia el CSIM.
Morelia, Michoacán.- Tres días después de haber sido inaugurada la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de la comunidad indígena de Sevina como parte del “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia”, comenzó a presentar fallas que hoy la convierten en un foco de riesgo ambiental y sanitario, denunció el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM).
En un pronunciamiento dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo y al gobernador del estado, Alfredo Ramírez Bedolla, el CSIM recordó que “hace un mes y once días, con gran publicidad, bombo y platillo, la Comisión Nacional del Agua CONAGUA, la Comisión Estatal del Agua y Gestión de Cuencas CEAC, el gobierno de Michoacán y una multitud de funcionarios federales y estatales, inauguraron la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Sevina ‘como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia con el objetivo de mejorar las condiciones de salud y entorno de la comunidad’”.

Sin embargo, el CSIM denunció que la infraestructura comenzó a operar de manera deficiente prácticamente de inmediato, ya que “la planta tratadora empezó a presentar fallas a los 3 días de su operación, toda vez que cuando acudieron todos los funcionarios, engañosamente no estaba trabajando normalmente”.

El CSIM detalló que entre los problemas detectados se encuentran “grietas en la estructura principal, fuga de aguas negras, deficiencias de diseño, fallas en bombas y sopladores, riesgos biológicos por la exposición a patógenos, problemas operativos y falta de capacitación”, lo que, subrayaron, “convierte esta infraestructura en la primera obra fallida del Plan Michoacán”.
Lejos de cumplir con el objetivo oficial anunciado, el organismo indígena advirtió que la planta no sólo no mejora las condiciones de vida de la comunidad, sino que las agrava.
“Contrario a lo anunciado en el discurso oficial, esta planta empeora las condiciones de salud y contamina a la comunidad de Sevina, convirtiéndola en un riesgo ambiental y sanitario”, expuso el CSIM, al precisar que todas las irregularidades fueron notificadas oportunamente a las dependencias responsables, sin que hasta ahora exista respuesta institucional.
“Todas estas irregularidades fueron reportadas en tiempo y forma a las instituciones responsables, pero a la fecha, no han atendido la problemática, ni mucho menos se han presentado en la comunidad, baste mencionar que ni siquiera regresaron a brindar la capacitación correspondiente”, señalan.

El pronunciamiento también cuestiona el manejo de recursos públicos en esta obra, al señalar que el problema no es nuevo.
“Gobiernos van y vienen, pero los problemas continúan, en el 2012 el gobierno en turno anunció que se invirtieron en esta misma planta 36 millones de pesos, ahora en la presente administración, informan que se capitalizaron 11 millones, pero la historia se repite, se pierde dinero público, engañan a la comunidad y la obra hídrica sigue sin trabajar apropiadamente”, acusó el CSIM.
Ante el impacto directo que ya enfrenta la población, la organización indígena lanzó un ultimátum a las autoridades federales y estatales.
“Por ello, emplazamos a CONAGUA y CEAC para que en un término de 8 días se presenten en la comunidad de Sevina y en conjunto con el pueblo, trabajen en resolver este grave problema que ya afecta directamente a cultivos y personas trabajadoras del campo, de lo contrario ejerceremos nuestro derecho de manifestación, directamente en las instituciones responsables”, concluyen.

