El alcalde de Morelia, Alfonso Martínez cuestionó el discurso soberanista de Morena y pidió priorizar el combate a la violencia, la impunidad y la inseguridad
Morelia, Michoacán.- Mientras Morena y sus gobiernos de la 4T centran el debate público en la defensa de la soberanía nacional frente a los señalamientos de Estados Unidos, el alcalde de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, consideró que la principal exigencia de los mexicanos sigue siendo la seguridad y el combate efectivo a la delincuencia.
Entrevistado este lunes, a pregunta expresa, el presidente municipal sostuvo que el mensaje emitido durante los actos por el segundo aniversario del triunfo electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo un carácter político y evitó abordar la realidad que enfrentan diariamente ciudadanos, productores y transportistas en diversas regiones del país.
“La gente sabe que están robando las mercancías en las carreteras, la gente sabe que están despojando a la gente de sus vehículos, de sus camionetas; la gente sabe que le están poniendo un impuesto que no es el del gobierno y lo están pagando”, expresó.
Martínez Alcázar afirmó que, si bien comparte la defensa de la soberanía nacional, ésta no puede utilizarse para desplazar la discusión sobre la violencia, las extorsiones y los presuntos vínculos entre actores políticos y grupos criminales.
“Por supuesto que estamos de acuerdo con eso, no queremos una intervención extranjera en nuestro país, pero sí queremos que actúen y que defiendan a los ciudadanos de la extorsión, del secuestro, del robo de autos, de las carreteras inseguras, del cobro de piso”, manifestó.
Incluso, aseguró que la ciudadanía percibe una relación entre el crimen organizado y actores de Morena, al referirse a los señalamientos que desde Estados Unidos han alcanzado a figuras políticas mexicanas.
“La gente sabe también que hay muchos políticos involucrados con el crimen organizado y principalmente y en su gran mayoría son de Morena”, declaró.
El alcalde sostuvo que el problema central no es la intervención extranjera, sino la falta de aplicación de la ley dentro del país.
“Lo que se pide es que se pacifique a nuestro país y que se haga valer el Estado de derecho y eso no se ha querido atender”, afirmó.
Martínez Alcázar también advirtió que esta situación podría colocar a México en una posición de desventaja durante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que los señalamientos sobre presuntos nexos criminales podrían influir en las negociaciones bilaterales.
“Ahorita está la negociación del Tratado de Libre Comercio y en la mesa van a estar sentados los norteamericanos con los expedientes de México y enfrente los mexicanos hincados para ver cómo negocian esos expedientes”, señaló.
En el mismo contexto, relacionó la inseguridad con la crisis que enfrenta el sector agropecuario, al señalar que los productores deben competir en condiciones desiguales y, además, soportar los efectos de la delincuencia.
“El campo mexicano está levantando la voz”, dijo, al señalar que los agricultores padecen robos, bajos precios y cobro de piso.
“Si tienen doble impuesto, el que le tienes que pagar al gobierno y el que le tienen que pagar al crimen organizado, pues imagínense dónde se queda parado cualquier productor”, agregó.
Por otra parte, el edil cerró filas con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, a quien defendió por las acciones emprendidas contra grupos criminales.
“Yo con Maru también cierro filas. Yo estoy a favor de las personas que cuidan a los ciudadanos y no a favor de los que protegen delincuentes”, expresó.
Asimismo, minimizó la denuncia que Morena anunció contra el movimiento A.M.A. Michoacán por presuntos actos anticipados de campaña, al considerar que refleja preocupación política de sus adversarios.
“A mí no me preocupa. Los que veo que están muy preocupados son los de Morena”, señaló.
Finalmente, rechazó que sus declaraciones puedan representar un obstáculo para una eventual participación política en 2027 y aseguró que continuará expresando sus opiniones sobre la situación del país.
“Yo estoy acostumbrado a la adversidad. A mí nunca nadie me ha regalado nada y nunca voy a callar ni dejar de levantar la voz”, concluyó.


