Cabildo de Morelia autoriza retirar 544 bienes inexistentes del inventario municipal por más de 8.7 millones de pesos.
Morelia, Michoacán.-El Cabildo de Morelia autorizó depurar el inventario municipal mediante la baja registral definitiva de 544 bienes muebles que ya no existen físicamente pero continuaban activos en los registros patrimoniales del Ayuntamiento, cuyo valor de factura asciende a 8 millones 752 mil 205.98 pesos.
La decisión deriva de un dictamen elaborado por la Comisión de Hacienda, Financiamiento y Patrimonio Municipal, presidida por la síndica Susan Melissa Vásquez Pérez e integrada por los regidores Alejandro González Martínez y Fausto Eduardo Vallejo Mora.
De acuerdo con el documento, los bienes serán retirados del inventario institucional porque ya no se localizan físicamente, aunque permanecían registrados en los inventarios de distintas dependencias y en el inventario general del municipio, lo que impactaba la contabilidad y la integración de la Cuenta Pública.
El listado aprobado contempla 544 artículos cuyo valor original de adquisición fue de 8 millones 752 mil 205.98 pesos, mientras que su valor contable actual en libros se estima en 1 millón 164 mil 252.83 pesos.
La revisión de estos bienes surgió a partir de trabajos de verificación física realizados por la Dirección de Patrimonio Municipal para actualizar el inventario de bienes muebles del Ayuntamiento. Durante esas inspecciones se detectaron artículos faltantes en diversas dependencias de la administración municipal.
Según el dictamen, los bienes no localizados corresponden a distintas áreas del gobierno municipal, entre ellas alumbrado sustentable, obras públicas, turismo, cultura, servicios públicos, desarrollo humano, protección civil y bomberos, seguridad ciudadana, infraestructura, desarrollo agropecuario, parques y jardines, residuos sólidos, desarrollo urbano y otras oficinas administrativas.
El director de Patrimonio Municipal, Ricardo Damián López, informó que la revisión implicó una verificación exhaustiva de los inventarios asignados a cada área y la integración de expedientes por cada bien faltante, incluyendo la revisión de datos como número de inventario, factura, serie y resguardo administrativo.
En varios casos, las dependencias presentaron actas circunstanciadas sobre los hechos y denuncias ante la Fiscalía General del Estado para investigar posibles robos o extravíos de los bienes municipales.
La Contraloría Municipal emitió opinión jurídica favorable al considerar procedente la baja registral, al tratarse de un mecanismo administrativo que permite depurar el inventario institucional y contar con un registro actualizado de los bienes útiles para la operación del Ayuntamiento.
En su análisis, la Contraloría explica que la baja de bienes patrimoniales consiste en cancelar su registro en el inventario cuando éstos han sido robados, extraviados, siniestrados o resultan improductivos para la institución, con el objetivo de mantener inventarios reales y funcionales.
No obstante, el dictamen advierte que la baja registral no implica renunciar a la propiedad de los bienes ni cerrar la posibilidad de responsabilidades administrativas o legales. Si surgen nuevos elementos, las autoridades podrán continuar los procedimientos para recuperar los bienes, exigir su reposición o determinar responsabilidades de los servidores públicos que tenían su resguardo.
El documento también señala que parte de la problemática deriva de administraciones anteriores, donde hubo deficiente seguimiento a los procesos administrativos relacionados con el control patrimonial, lo que generó inconsistencias heredadas en procesos de entrega recepción.
Incluso se menciona que en algunos casos ya no fue posible determinar responsabilidades porque los resguardantes dejaron de formar parte de la administración municipal desde hace varias gestiones y los procedimientos prescribieron por falta de notificación o seguimiento oportuno.
Con la aprobación del acuerdo, la Sindicatura Municipal y la Dirección de Patrimonio deberán iniciar el procedimiento formal para retirar estos bienes de los inventarios municipales y notificar a la Tesorería para que realice los ajustes contables correspondientes.
Estos movimientos deberán reflejarse en los estados financieros y en la Cuenta Pública municipal que periódicamente se presenta al Cabildo.

