El “zumbido” de agujeros negros podría ser clave para entender la expansión del universo, revelan científicos.
Un equipo internacional de científicos ha identificado un insólito “zumbido” proveniente de agujeros negros supermasivos, lo que podría ser crucial para comprender el origen y la evolución del universo.
Este descubrimiento, publicado en la revista científica Physical Review Letters, se centra en el análisis de ondas gravitacionales, pequeñas perturbaciones en el espacio-tiempo que Albert Einstein predijo hace más de un siglo.
Según los investigadores, este “murmullo cósmico” no es un sonido típico, ya que el espacio es un vacío donde las ondas acústicas no se propagan.
En su lugar, es un fondo constante de energía gravitacional generado por millones de colisiones de agujeros negros en galaxias distantes.
Los expertos explican que, aunque muchas de estas fusiones son demasiado débiles para ser detectadas individualmente, juntas producen una vibración continua que puede medirse con tecnología avanzada.
El estudio fue llevado a cabo por especialistas de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign y la Universidad de Chicago, quienes buscan utilizar este fenómeno para calcular con mayor precisión la constante de Hubble, que determina la velocidad de expansión del universo.
Actualmente, los astrónomos se enfrentan a la “tensión de Hubble”, un problema que surge porque las mediciones del universo temprano no coinciden con las observaciones más recientes del cosmos.
Murmullo cósmico

El profesor Nicolás Yunes señaló que la intensidad del zumbido varía dependiendo del ritmo de expansión cósmica.
Si el universo se expande más lentamente, habría más regiones espaciales y un mayor número de colisiones de agujeros negros contribuiría a este fenómeno gravitacional.
Desde 2015, observatorios como LIGO, Virgo y KAGRA han registrado señales de choques entre objetos masivos en el espacio profundo.
Los científicos creen que esta técnica innovadora podría revolucionar la cosmología, permitiendo estudiar la edad, composición y evolución del universo sin depender de observaciones basadas en luz o radiación electromagnética.
Además, expertos como Chiara Mingarelli y Daniel Holz mencionaron que futuras mejoras tecnológicas podrían detectar este fondo gravitacional con mayor claridad y ayudar a resolver algunos de los misterios más antiguos de la física moderna.
Con información de National Geographic

