La destitución del presidente de Perú, José Jerí, por corrupción, destaca la inestabilidad política del país.
El Congreso de Perú destituyó al presidente interino José Jerí este martes, tras la apertura de una investigación preliminar por presunta corrupción debido a reuniones no informadas con dos empresarios chinos.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, Jerí, quien apenas llevaba cuatro meses en el cargo, fue removido de la presidencia a la que había accedido el 10 de octubre.
Su antecesora, Dina Boluarte, fue destituida en medio de una crisis de criminalidad sin resolver.
La destitución de Jerí, a solo dos meses de las elecciones presidenciales, añade un nuevo capítulo a la inestabilidad política del país, que desde 2018 ha tenido siete presidentes.
Cuatro fueron destituidos por el Parlamento, dos renunciaron y solo un presidente interino completó su mandato.
En octubre, Jerí era presidente del Congreso y, de acuerdo con la ley, sucedió a Boluarte, quien no tenía vicepresidentes.
El siguiente en la línea de sucesión, Fernando Rospigliosi, había declarado que no asumiría la presidencia. Tras la votación, Rospigliosi declaró la presidencia vacante.
El Congreso ahora debe elegir a un nuevo presidente entre sus legisladores, quien gobernará hasta el 28 de julio, fecha en la que se entregará el cargo al ganador de las elecciones del 12 de abril.
José Jerí, de 39 años, regresará a su puesto de legislador hasta el 28 de julio, cuando también asuma el nuevo Parlamento.

