El embajador de EEUU busca fortalecer la cooperación en seguridad con México, destacando el compromiso conjunto de Trump y Sheinbaum.
El embajador de EEUU en México, Ronald Johnson, expresó el 9 de junio su intención de “fortalecer y profundizar” la cooperación en seguridad con México; Este esfuerzo busca una coordinación más estrecha y una colaboración directa con las autoridades mexicanas.
En una publicación en X, Johnson destacó que “la reunión del viernes” simboliza el compromiso de los presidentes Donald Trump y Claudia Sheinbaum para “generar resultados concretos” y avanzar hacia “naciones más seguras, más fuertes y más prósperas”.
En menos de una semana, el diálogo entre México, Estados Unidos, Sheinbaum y Johnson cambió notablemente.
Tras un llamado público de la presidenta de México para que el embajador estadounidense respetara la soberanía del país, la SRE reportó el 8 de junio una llamada “cordial y respetuosa” entre el canciller Roberto Velasco y el secretario de Estado Marco Rubio.
Este diálogo se da en un contexto donde la cooperación en seguridad, migración y comercio enfrenta retos de soberanía y acusaciones de narcotráfico.
Este acercamiento se produce mientras Johnson mantiene un tono conciliador, respaldado por cifras.
Según el embajador, para finales de 2025, las muertes por sobredosis en Estados Unidos disminuyeron un 35% y las incautaciones de droga en la frontera se redujeron un 50%, mientras que las autoridades mexicanas incrementaron sus decomisos.
Johnson también mencionó que México confiscó 65.5 toneladas métricas de droga en operaciones marítimas y desmanteló más de 2,300 laboratorios clandestinos.
En cuanto a extradiciones, desde el inicio de la administración Trump, se han realizado 96 y 92 transferencias de personas bajo la Ley de Seguridad Nacional.
La tensión pública comenzó el 1 de junio, cuando Johnson escribió en redes sociales que “la lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos”, advirtiendo que politizar el combate al crimen organizado es “una oportunidad perdida”.
Sheinbaum respondió, enfatizando que “es importante que los embajadores se queden en el tema de la colaboración; deben ser respetuosos de los asuntos internos de los países”.
La presidenta reafirmó la disposición de México para mantener una buena relación con Estados Unidos, pero siempre respetando la soberanía.

