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Alex Cifuentes ha soltado una bomba este martes en el juzgado de Brooklyn

EE.UU.- El narcotraficante colombiano, Alex Cifuentes, ha declarado que el capo del cartel de Sinaloa sobornó a Enrique Peña Nieto en octubre de 2012, dos meses antes de que este tomara posesión como presidente de México.

El cooperante ha afirmado ante el jurado que no recuerda con exactitud la cifra que fue entregada al exmandatario del PRI, pero que podría rondar entre los 100 y 250 millones de dólares.

El vocero del expresidente mexicano ya había rechazado acusaciones similares el 13 de noviembre, cuando el nombre de Peña Nieto fue utilizado por la defensa de Guzmán. 

“Joaquín me lo comentó”, dijo Cifuentes cuando fue interrogado por el abogado de El Chapo, Jeffrey Lichtman, sobre el soborno a Peña Nieto. Su testimonio está basado en declaraciones y en fotografías enviadas a su móvil, pero nunca fue testigo presencial del supuesto pago, que se habría hecho en “maletas repletas de dinero” a través de una persona a quien identificó como ” la comadre María”.

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El testigo protegido afirmó que recibió en su teléfono móvil fotografías de “maletas repletas de dinero”. Las imágenes, siempre según la confesión de Cifuentes, le fueron enviadas por una mujer llamada Andrea Fernández, quien trabajaba para Juan José Rendón, un polémico estratega político venezolano que trabajó con el PRI en la campaña de 2012 que llevó a Peña Nieto a la residencia oficial de Los Pinos. Cifuentes asegura que las fotografías fueron tomadas en Ciudad de México durante la campaña electoral de aquel año. 

Cifuentes lleva tres jornadas sentado en el banquillo y es considerado por la acusación como uno de los hombres más cercanos a Guzmán. Su brazo derecho “y también el izquierdo”, dijo quien vivió con el capo en la serranía de Sinaloa durante dos años, desde el otoño de 2007. 

Lichtman preguntó directamente al cooperante de la Fiscalía si los policías mexicanos eran corruptos. “Sí, lo son”, dijo. “¿Y los funcionarios?”, continuó el letrado. “También”, respondió Cifuentes. El juez Cogan paró en seco a Lichtman cuando este pidió al testigo decir si creía que el presidente de México era corrupto. El momento tuvo ecos de noviembre pasado, cuando el togado pidió al jurado desestimar el alegato inicial de la defensa que afirmó que El Chapo había sobornado a los expresidentes Felipe Calderón (2006-2012) y Peña Nieto, quien abandonó el poder el 1 de diciembre. 

Claudia Ruiz Massieu, presidenta del PRI y excanciller durante el Gobierno de Peña Nieto, rechazó las acusaciones de Cifuentes. “Me suena inverosímil”, dijo la dirigente al periodista Carlos Loret de Mola durante una entrevista. Ruiz Massieu afirmó que los testigos protegidos acostumbran “inventar cosas” para tener beneficios en sus procesos judiciales. 

Con información de EL PAÍS