El gobernador respalda a Luis Navarro por su ‘milagro financiero’, destacando su gestión sin deuda y aumentando la inversión pública.
En un mensaje con carga política, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla utilizó el escenario del Palacio del Arte para respaldar públicamente al secretario de Finanzas y Administración, Luis Navarro García, a quien atribuyó el manejo de un “milagro financiero” que, afirmó, ha permitido detonar obra pública sin recurrir a deuda.
Ante miles de asistentes, en un evento organizado por Morena y con presencia de diputados, gabinete estatal y estructura territorial, el mandatario colocó a Navarro, aspirante visible a la alcaldía de Morelia, como pieza central de los resultados financieros de su administración.
“Ese milagro financiero lo construyó y lo encabeza Luis Navarro”, expresó, en un reconocimiento directo al funcionario, en medio de un acto que tuvo características de mitin político.
Como parte de su argumentación, Ramírez Bedolla contrastó la inversión actual con gobiernos anteriores.
“¿Se acuerdan de Felipe Calderón?, invirtió en Morelia tres mil millones de pesos”, señaló, para enseguida sostener que su administración destina “quince mil millones de pesos”, lo que calificó como “cinco veces más”.
El gobernador enmarcó estos resultados en una narrativa de eficiencia y honestidad en el manejo de recursos públicos.
“Y eso lo hacemos con honestidad, lo hacemos con trabajo diario”, afirmó.
El espaldarazo se dio en un contexto donde Navarro García encabezó el acto y emitió um mensaje con proyección hacia 2027, lo que refuerza la lectura política del reconocimiento como una validación desde el Ejecutivo estatal a su secretario de Finanzas.
Además del tema financiero, Ramírez Bedolla llamó a la militancia a cerrar filas con el proyecto nacional y a “defensa de la patria”, en un discurso que incluyó críticas a la oposición y referencias a la coyuntura política nacional.
El mensaje del gobernador no sólo reforzó la narrativa de resultados económicos, sino qeu colocó a Navarro en el centro del andamiaje financiero del gobierno estatal, en un momento clave de posicionamiento político interno.

