Gabriel Soto gana la demanda por daño moral contra Laura Bozzo, estableciendo un precedente en el ámbito artístico.
Ciudad de México.-Gabriel Soto ha ganado la demanda por daño moral contra Laura Bozzo, tras cinco años de disputas legales. La decisión del juzgado séptimo de distrito civil de negar el último recurso de amparo solicitado por Bozzo ha puesto fin al proceso judicial.
El conflicto comenzó en 2019, cuando Bozzo hizo comentarios públicos sobre la vida personal de Soto y su pareja de entonces, Irina Baeva, tras la separación del actor de Geraldine Bazán. Soto consideró que las declaraciones de Bozzo afectaban su reputación e interfirieron en su vida privada.
En respuesta a estas acusaciones, Soto presentó una demanda por daño moral, difamación y acoso, alegando que las palabras de Bozzo dañaron su imagen pública. Este caso se convirtió en uno de los litigios más mediáticos del espectáculo mexicano, destacando la discusión sobre los límites de la opinión pública.
El abogado de Soto, Gustavo Herrera, confirmó a Televisa Espectáculos que la sentencia es definitiva y Bozzo debe cumplir con el pago ordenado. “Ya es inminente que esto se acabó. Entonces ahora vamos a embargar bienes, muebles, pueden ser vehículos, cuentas bancarias, derechos de los contratos que tienes con diferentes televisoras, podemos embargar su marca Laura Bozzo, su nombre comercial Laura Bozzo”, explicó Herrera.
La cifra establecida por el juzgado es de 2 millones y medio de pesos, de los cuales Bozzo debe pagar el 50% a Soto, mientras que el resto corresponde a Baeva. Si Bozzo no cumple, se procederá con medidas de apremio.
Herrera añadió que solicitarán la ejecución del dictamen en un plazo de 5 días, y que Bozzo deberá pagar intereses moratorios desde que la sentencia quedó firme, aumentando así la cantidad original.
Con este fallo, Soto cierra un capítulo legal que se extendió por años y que comenzó por declaraciones que afectaron su imagen pública. Este resultado marca un precedente importante en casos de daño moral en el ámbito artístico, subrayando la necesidad de responsabilidad en el discurso mediático.

