El implante de naltrexona usado por Julián Figueroa vuelve a generar debate: Gustavo Adolfo Infante relata cómo se tomó la decisión del tratamiento y descarta que esté relacionado con su fallecimiento
El nombre de Julián Figueroa ha vuelto a ser tema de conversación tras surgir dudas sobre el implante de naltrexona que utilizó en su tratamiento contra las adicciones; en este contexto, Gustavo Adolfo Infante compartió en el programa Sale el Sol su propia experiencia con el procedimiento y cómo llegó a recomendarlo al hijo de Maribel Guardia.
La polémica se intensificó recientemente cuando surgieron especulaciones que asociaban el tratamiento con el fallecimiento de Julián. Esto llevó a varias figuras públicas a aclarar su relación con el tema. Infante decidió entonces compartir su experiencia personal y el rol que desempeñó en este proceso.
Gustavo Adolfo Infante explica cómo conoció el tratamiento:
“A mí Claudio Yarto me habla de este implante de naltrexona. Y me pone en contacto con estas personas, me lo ponen y demás. Un día viene Imelda Garza Tuñón a grabar. Estaba grabando programas de fin de año, algo estábamos grabando con ella y estaba el problema de Julián”. En ese momento, la situación de Julián ya preocupaba a su entorno cercano.
Infante decidió hablar directamente con Julián Figueroa. “Entonces, me encerré con él en un camerino, le platiqué de lo que se trataba y me dice: ‘Oye, creo que nos interesa, déjame hablar con mi suegra.’ Habla con Maribel, me piden el teléfono a hablo de Liberate Laguna, este lugar en Torreón, Coahuila, donde me habían puesto a mí el implante y habla con Omar Villareal, el director de esta clínica y se lo ponen”.
El periodista también abordó lo que ocurrió después del procedimiento, destacando que el tratamiento no está relacionado con la muerte del joven. “Creo que no iba bien, o sea, yo no estuve ahí, pero la referencia que tengo es que no iba bien él y la sugerencia que Omar Villareal, como psicólogo y dueño de esta clínica les da, y lo tengo grabado, por si tienen alguna duda, le sugiero que se quede unos días internado Julián. Y Julián no quiso quedarse internado. Esa es la realidad, pero de eso a que haya muerto por eso yo creo que son cosas distintas”.
Durante su intervención, Infante explicó —desde su perspectiva como paciente— el funcionamiento de la naltrexona.
“Lo que a mí me explicaba Omar Villarreal, no soy médico ni que sea experto en esto, que el naltrexona es un antagónico de los estupefacientes y del alcohol. Entonces lo que hace es que no sientes los efectos. O sea, te pones todo el implante de naltrexona y tomas, no te emborrachas, o aparentemente no te emborrachas, porque es una sustancia que se utiliza”.
Finalmente, detalló el mecanismo del implante y enfatizó que no es una solución mágica.
“Ojalá no diga nada de estupidez yo, pero cuando la gente está hasta el gorro, lo que hacen es poner, inyectar en la zona para que se le bajen los efectos del alcohol y de las drogas, y a partir de eso se hace un pellet, es decir, un implante intramuscular que va mandando un poquito de naltrexona todos los días para que no tengas esa ansiedad, pero tampoco es magia, la gente tiene que querer dejar de tomar y de drogas”.
Las revelaciones de Gustavo Adolfo Infante se suman a la discusión pública en la que han participado Maribel Guardia y Julio César Chávez, quienes también han defendido que el tratamiento no fue la causa del fallecimiento.
En medio del debate, las revelaciones de Gustavo Adolfo Infante aporta contexto sobre cómo se tomó la decisión y refuerza la idea de que los procesos de rehabilitación dependen no solo de tratamientos médicos, sino también de la voluntad y el acompañamiento constante.


