La Iglesia católica advierte sobre los riesgos digitales para niños durante el Mundial en México, destacando la importancia de la atención parental.
Ciudad de México.-La Arquidiócesis Primada de México ha instado a las familias a no descuidar a niñas, niños y adolescentes durante el Mundial, advirtiendo que la emoción por el fútbol podría llevar a una sobreexposición digital, aislamiento y riesgos en chats, videojuegos y apuestas.
En un editorial del semanario católico “Desde la Fe”, la Iglesia destacó que el Mundial es una oportunidad para compartir en familia y crear recuerdos, pero también puede alterar rutinas, aumentar el tiempo frente a pantallas y reducir la atención a los menores.
“¿Sabemos realmente qué está ocurriendo en la recámara de al lado?”, cuestionó la publicación, llamando a los padres y cuidadores a “observar con amor, escuchar con atención y acompañar con cercanía”.
La Arquidiócesis subrayó que, en medio del fervor deportivo, las amenazas para los jóvenes no siempre provienen de la calle o extraños, sino de un teléfono o pantalla.
El mensaje se emite antes del Mundial 2026, que comenzará el 11 de junio en Ciudad de México y se extenderá hasta el 19 de julio en Canadá, Estados Unidos y México.
La Iglesia alertó que la fractura de los vínculos familiares puede manifestarse en silencios, aislamiento, irritabilidad, insomnio, ansiedad, enojo, necesidad de privacidad, desconexión emocional o dependencia del móvil.
El editorial también retomó ideas de la Semana del Buen Trato Infantil y de Personas Vulnerables, organizada por la Comisión para la Protección de Menores de la Arquidiócesis Primada de México, donde expertos compartieron herramientas para fortalecer vínculos familiares y crear entornos seguros.
Según la publicación, el buen trato implica más que evitar la violencia; se trata de generar vínculos sanos y emocionales.
“Un niño protegido no es aquel que tiene una puerta cerrada o una contraseña segura”, sino quien puede hablar, se siente escuchado y encuentra adultos atentos a sus emociones.
La Arquidiócesis aclaró que su mensaje no pretende “satanizar” las plataformas digitales ni oponerse al avance tecnológico, pero enfatizó que “ninguna innovación puede llamarse progreso si hiere la dignidad humana, y que ninguna pantalla puede sustituir la presencia humana, la conversación familiar y el acompañamiento afectivo”.
Por ello, pidió a las familias no asumir que los jóvenes están seguros solo por estar en casa, y llamó a interesarse por lo que ven, escuchan, juegan y sienten durante este periodo de intensa actividad deportiva, consumo digital y convivencia familiar.


