Ambientalistas emitieron una declaratoria en memoria de defensores ambientales en Michoacán, y repudiaron la criminalización que se hace de ellos por parte de las autoridades
Morelia, Michoacán.- Este miércoles en Palacio Legislativo, ambientalistas emitieron una declaratoria en memoria de los defensores ambientales en Michoacán, particularmente de Roberto Chávez Bedoya y Lázaro Mendoza Ramírez, asesinados este año.
Vicente Estrada Torres, titular del Consejo Estatal de Ecología, dio lectura del documento signado por organizaciones como Reto Ecológico, Dale vida a Morelia, Defensoría del Agua, y Unión de Ejidos de Santa Clara, entre otras.
“En el mes de abril de 2026, Michoacán perdió a dos de sus hijos más valientes y entrañables: Roberto Chávez Bedoya, uno de los luchadores por el bosque y el agua de Madero, y el compañero Lázaro Mendoza Ramírez, de Paramuén, municipio de Salvador Escalante, quien fue protector de Zirahuén. Ambos fueron asesinados con días de diferencia. Ambos dedicaron su vida a velar por el verdadero oro verde de Michoacán: nuestros bosques, nuestras aguas y nuestra biodiversidad, que nos dan identidad y sustento.”
Aseguraron que la declaratoria no nace del odio ni de la confrontación:
“[Sino] del amor por la tierra que habitamos y del profundo respeto por quienes dieron la vida para defenderla. Michoacán es rico, pero su riqueza más auténtica no se mide en toneladas de fruta exportada ni en dólares. Su riqueza está en los bosques de pino y oyamel, en los manantiales que bajan de la Sierra Madre, en los humedales de Zirahuén y en la llegada de la mariposa monarca, que cada año cubre nuestros cerros de color naranja.”
Recalcaron que el verdadero patrimonio de los mexicanos son sus luchadores ambientales:
“No se trata de estar en contra de ninguna actividad productiva legítima, se trata de recordar, con serenidad y claridad, que nada es más rentable y que nada puede estar por encima de la salud de nuestros ecosistemas ni del derecho de las comunidades a un medio ambiente sano.
Roberto Chávez y Lázaro Mendoza son dos de quienes han muerto en el cumplimiento del deber de cuidar el medio ambiente, pero hay muchos más, suman, en los últimos diez años, casi setenta. No eran políticos ni activistas profesionales, eran vecinos, padres de familia y personas del campo que un día vieron cómo el bosque empezaba a desaparecer y decidieron alzar la voz. Su único delito fue querer proteger la tierra que los vio nacer.”
Sostienen que honrar su memoria es mantener viva la conciencia sobre lo que está en juego:
“El agua que bebemos, el aire que respiramos, la riqueza en biodiversidad de los bosques y el futuro de nuestros hijos.”
Con esta declaratoria, prevén iniciar un movimiento permanente.
“Pasado mañana es Día Mundial del Medio Ambiente, y sin justicia ambiental no sé qué tengamos que festejar.”
Cuestionados acerca de la revictimización hecha por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla sobre Lázaro Mendoza Ramírez, a quién tras su homicidio le escatimó su calidad de activista ambiental, y buscó criminalizarlo al señalarlo como “prestamista y aguacatero”, lamentaron la postura asumida por el mandatario.
Julio Santoyo, de la Defensoría del Agua, consideró indignante tal actitud:
“Lamentamos profundamente que desde el Ejecutivo se haya tomado esta decisión antes de investigar y de hacer una acusación sin los sustentos debidos. Es indignante, porque existe toda una tendencia en diferentes gobiernos en ese sentido. Quiero poner el ejemplo preciso de lo que pasa en Madero, porque ilustra claramente esta situación.
Allá, a los ambientalistas no solamente se les niega su carácter de defensores ambientales, sino que además, para descalificarlos, desde el propio gobierno municipal se les acusa de ser miembros del crimen organizado, ¿con qué intención?, con la intención de descalificar y cuestionar la legitimidad de su defensa.
Hay gente como Lázaro y Roberto, personas del campo que no tenían una actividad política notoria más allá de la defensa de los bosques. ¿Dónde encontrábamos a Lázaro y a Roberto? Haciendo recorridos para verificar el estado de las aguas que se están extrayendo en los municipios para llevarlas a huertas aguacateras y huertas de berries, actividades que en algunas regiones están apoyadas por el crimen organizado. Esa es la verdad.”
Refirió que el hecho que, desde el gobierno se diga que forman parte del crimen organizado o que no tienen nada que ver con la defensa ambiental, es una ofensa terrible y una enorme falta de sensibilidad. Recordó que en el caso de Roberto Chávez, hasta la fecha no hay detenidos, a pesar de que se conocen los nombres de quienes lo hicieron y que se tiene identificado al jefe de plaza que ordenó su asesinato.
Vicente Estrada apuntó que actualmente en Michoacán no sólo se tiene la lucha por el medio ambiente, sino también la lucha por defender los territorios donde todavía existe bosque.
“Lo que pasó en Sevina y lo que pasó en Acachuén no es más que el desplazamiento de los compañeros de sus territorios para que el crimen organizado se adueñe de tierras productivas. Sería muy largo hablar de los setenta ambientalistas muertos en Ostula, en Aquila, en la región de la Monarca, con el compañero Homero.”


