Ocho cuadrillas de Morelia mantienen un operativo permanente en las zonas poniente, sur, Libramiento y Camelinas, ante el deterioro de la carpeta asfáltica.
Morelia, Michoacán.- Las lluvias atípicas registradas durante las últimas semanas han acelerado el deterioro de la carpeta asfáltica en Morelia, al grado de obligar al ayuntamiento a desplegar ocho cuadrillas permanentes que atienden hasta 250 baches diarios cada una, mientras el pavimento envejecido provoca que nuevas afectaciones aparezcan prácticamente junto a las ya reparadas.
En entrevista, el director de Mantenimiento Vial de la Secretaría de Servicios Públicos Municipales, Enrique Sosa, reconoció que las precipitaciones han complicado significativamente la conservación de las vialidades y han obligado a reforzar las acciones de bacheo en distintos puntos de la capital michoacana.
“Las lluvias han sido atípicas en las últimas semanas. La verdad es que sí nos ha causado mucho problema con las vialidades que tenemos; sin embargo, estamos operando, estamos trabajando para poder recuperarlas lo más pronto posible”, declaró.
El funcionario explicó que las zonas poniente y sur concentran actualmente las mayores afectaciones, aunque también identificó como focos rojos las laterales del Libramiento y la avenida Camelinas, debido a la intensidad del tránsito vehicular y al desgaste acumulado del pavimento.
“Ahorita las que tenemos como mayor conflicto son la zona poniente y la zona sur. Las vialidades principales, que son de mayor envergadura trafical, como son las laterales del Libramiento y Camelinas, son las que tenemos ahorita como un foco rojo que tenemos que estar continuamente realizando mantenimiento”, señaló.
Paralelamente al bacheo, el Ayuntamiento mantiene trabajos de reencarpetamiento sobre la avenida Torreón Nuevo y prevé iniciar a finales de esta semana una intervención similar en la avenida Raza Maya.
Sosa indicó que las acciones emprendidas buscan atender la emergencia provocada por las lluvias, aunque forman parte de una estrategia que contempla resultados a mediano y largo plazo.
Precisó que el bache promedio que atienden las cuadrillas municipales mide aproximadamente 80 centímetros por 80 centímetros, con una profundidad cercana a los cinco centímetros, aunque en las principales avenidas las dimensiones suelen ser considerablemente mayores.
Para las reparaciones, el municipio utiliza una mezcla denominada carpeta tibia, elaborada con aditivos especiales que permiten mantener el material utilizable durante varias horas, a diferencia de la carpeta caliente tradicional.
“Esta carpeta está preparada con aditivos que nos permiten trabajar a mediano plazo. Puede trabajarse durante el día y nos da la oportunidad de volver a continuar durante el transcurso del día. No hay que trabajarla como la carpeta caliente, que es momentánea porque se enfría y nos puede generar un problema”, explicó.
Sin embargo, el principal obstáculo continúa siendo la lluvia, pues el material requiere un tiempo mínimo de fraguado que frecuentemente se interrumpe con las precipitaciones vespertinas.
“Trabajamos nosotros durante el día, necesitamos como cualquier material su tiempo para que el aglutinante endurezca, pero el problema es que la lluvia llega a media tarde. Sí nos genera un problema; no en toda la cantidad de material que colocamos, pero sí tenemos un ligero desprendimiento por la falta de secado, lo que implica al día siguiente volver a trabajar eso que se está deteriorando”, detalló.
El director estimó que entre cinco y diez por ciento de las reparaciones deben repetirse precisamente por esa causa.
Además, advirtió que el envejecimiento de la infraestructura vial agrava el problema, ya que la aparición de nuevos baches es constante.
“Hay que tomar en cuenta que nuestras calles ya tienen asfaltos envejecidos, lo cual sigue presentando problemas; es decir, arreglamos un bache y a un lado vuelve a salir otro. Estamos nosotros lidiando con esa parte en este momento”, afirmó.
Pese a ello, aseguró que cuando las condiciones climáticas son favorables las reparaciones son permanentes; en cambio, durante la temporada de lluvias su vida útil ronda entre dos y tres semanas.
“Tenemos una proyección de durabilidad alrededor de dos a tres semanas con el tema de lluvias como lo tenemos en este momento. Cuando no tenemos lluvias el material es permanente”, sostuvo.
Para dar seguimiento a cada intervención, explicó que el Ayuntamiento numera individualmente todos los baches reparados.
“Cada bache va numerado. Nosotros numeramos cada uno de nuestros baches, con lo cual llevamos un control y sabemos dónde tenemos que realizar reparaciones o cuál tenemos que arreglar”, comentó.
Respecto a los ciudadanos que han comenzado a tapar baches por cuenta propia y cuyos videos se han difundido ampliamente en redes sociales, Enrique Sosa consideró que, aunque la intención puede ser positiva, los materiales utilizados no cumplen con las especificaciones técnicas necesarias.
“No es malo, sin embargo no es el material técnicamente idóneo”, puntualizó.
Incluso descartó que estas acciones representen un apoyo significativo frente a la magnitud del problema.
“Nosotros estamos atendiendo con ocho cuadrillas, alrededor de 250 baches diarios por cuadrilla, lo cual comparado contra lo que algunas otras personas están haciendo no hay punto de comparación”, aseguró.
Sobre el presupuesto destinado a atender la contingencia, el funcionario explicó que aún no existe una cifra definitiva debido a que los recursos se ajustan conforme evolucionan los daños provocados por las lluvias.
“Es un presupuesto variable. Las cantidades las tiene nuestro presidente porque precisamente estamos en contingencia. No te puedo dar ahorita el dato; te mentiría si te paso un dato mal fundamentado”, señaló.
Actualmente, el operativo municipal está integrado por cuatro cuadrillas propias, dos contratadas externamente y dos equipos Jetpatcher, especializados en reparaciones mediante riego de sello sincronizado. Cada una está conformada por entre seis y diez trabajadores, además de un grupo previo encargado de perfilar y preparar los baches antes de la colocación del material.


