La muerte masiva de peces en los límites de Veracruz y Tamaulipas genera preocupación. Conagua descarta presencia de hidrocarburos.
Desde el jueves pasado, se reportó una mortandad de peces en los límites entre Tamaulipas y Veracruz. Esta tarde, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó sobre el caso, negando la presencia de hidrocarburos.
La Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) de Tamaulipas señaló el jueves que en el sistema lagunario Chairel se encontraron numerosos peces muertos.
Inspectores de la Procuraduría Ambiental y Urbana de Tamaulipas (PAUT) recorrieron las lagunas en los límites de Tamaulipas y Veracruz, tras reportes ciudadanos sobre la fauna acuática.
“Durante la inspección, el personal dialogó con pescadores locales, quienes señalaron que la mortandad de especies como carpas, plateados y bobas podría estar relacionada con cambios en las condiciones del agua”, detalló el comunicado.
Los testimonios recabados por la Seduma indicaron que las brisas y corrientes de marea habrían permitido el ingreso de agua salobre —mezcla de agua dulce y salada— debido a maniobras de mantenimiento en compuertas operadas por la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA).
“En el segundo dique del sistema se identificaron ejemplares sin vida, lo que activó la atención de las autoridades para dar seguimiento puntual a la situación y evaluar posibles impactos ambientales”, aseveró la Seduma.
Hasta este domingo, tres días después de los primeros reportes, la Conagua emitió un comunicado sobre el caso.
En el documento, Conagua mencionó que “desde el primer momento que se tuvo conocimiento de los hechos, personal de la acudió al sitio para dar atención a la contingencia”.
Determinaron que una compuerta del sistema lagunar estaba abierta, lo que provocó una mezcla de agua dulce con salada, alterando el ecosistema regional y causando la muerte masiva de peces.
Conagua también comunicó que se están realizando investigaciones para determinar las causas de la apertura de la compuerta.
“Personal de la Conagua procedió a restablecer el funcionamiento correcto de la compuerta y se tomaron muestras para medir la calidad del agua, asimismo, es importante destacar que con ello se determinó que no hay presencia de hidrocarburos”, puntualiza el comunicado.

