Nueva York celebra el título de los Knicks con un desfile multitudinario por Manhattan, marcando su primer campeonato en 53 años.
La ciudad de Nueva York rindió homenaje este jueves a los Knicks, su equipo de baloncesto que se coronó campeón de la NBA el fin de semana, con un tradicional desfile de campeones por las calles de Manhattan y la simbólica entrega de las llaves de la ciudad.
La franquicia conquistó su tercer título de la NBA el sábado, y el primero desde 1973, al derrotar a los San Antonio Spurs del astro francés Victor Wembanyama.
La gran celebración
La victoria fue celebrada por las principales calles de la Gran Manzana por miles de fanáticos que convivieron de cerca con los jugadores y cuerpo técnico campeones.
La fiebre de la Copa del Mundo de futbol en la Gran Manzana no impidió que los miles de fanáticos vestidos con camisetas, gorras, collares y todo tipo de artículos en azul y naranja, se congregaran a lo largo del recorrido del tradicional desfile de campeones, que avanzó desde Battery Park hasta el Ayuntamiento de Nueva York.
Las zonas habilitadas para observar el desfile alcanzaron su capacidad máxima desde las primeras horas de la mañana, mientras decenas de miles de personas se reunían para festejar el tercer campeonato en la historia de la franquicia.
Ambiente festivo en ‘La Gran Manzana’
Entre los asistentes se encontraban familias enteras, aficionados de varias generaciones y reconocidos seguidores del equipo como el cineasta Spike Lee, el actor Ben Stiller, el comediante Chris Rock y el actor Timothée Chalamet.
También participaron figuras ligadas al equipo, entre ellas Karl-Anthony Towns, OG Anunoby y el exjugador Carmelo Anthony.
La celebración reunió tanto a seguidores históricos como a nuevos aficionados. Algunos recordaron las épocas de Patrick Ewing y las finales perdidas en los años noventa, mientras otros compartieron cómo comenzaron a seguir al equipo durante la etapa conocida como “Linsanity”, protagonizada por Jeremy Lin.
El ambiente festivo convirtió las calles de Manhattan en una gran convivencia entre padres e hijos, amigos y desconocidos que compartieron cánticos, fotografías y recuerdos en una jornada que muchos describieron como un momento histórico para la ciudad.
La conquista de los Knicks no solo puso fin a más de medio siglo sin campeonatos para la franquicia, sino que también significó el primer título de una de las cuatro grandes ligas profesionales de Estados Unidos para el área de Nueva York desde el triunfo de los Giants en el Super Bowl XLVI.

