El PAN acusa a Morena de buscar control político con la reforma electoral, poniendo en riesgo la democracia y la equidad electoral en México.
El Partido Acción Nacional (PAN) ha acusado a Morena de intentar consolidar un control político y régimen autoritario a través de la reforma electoral propuesta por el Poder Ejecutivo.
Esta reforma podría significar un retorno a prácticas que amenazan la equidad democrática y la diversidad política en México, según el PAN.
Para el PAN, la lucha por el control de los procesos electorales no se limita a cuestiones normativas, sino que también involucra la capacidad de influir en el acceso a recursos políticos y en la formación de mayorías legislativas.
En un comunicado difundido en sus redes sociales el 18 de enero, el presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, destacó uno de los aspectos más preocupantes de la reforma: la alteración de los mecanismos de representación proporcional.
Según el PAN, esto podría dar lugar a mayorías artificiales y suprimir la voluntad popular.
Romero señaló: “Morena utilizó la sobrerrepresentación fraudulenta para fabricar mayorías que no reflejan la voluntad ciudadana”.
También criticó los intentos de debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE), afirmando que “debilitar al árbitro no ahorra dinero, cuesta democracia. Sin un árbitro autónomo no hay elecciones libres”.
Jorge Romero aclaró que el PAN no está en contra de una reforma electoral integral, pero rechaza una legislación impuesta por el oficialismo sin la participación de la oposición y la sociedad civil.
Según el presidente del partido, esta reforma es “un proyecto de control político que pone en riesgo la pluralidad, la equidad en las elecciones y la propia democracia mexicana”.
El líder del PAN advirtió que si el gobierno “escribe las reglas, controla al árbitro y compite al mismo tiempo, la democracia deja de existir”, criticando además a la presidenta Sheinbaum por su negativa a dialogar con la oposición.
Romero denominó la propuesta como “#LeyMaduro”, comparándola con el proceso en Venezuela, y comentó que “en ese país la democracia no se destruyó de un día para otro, sino que fue vaciada desde la ley”, mediante la captura del órgano electoral y la eliminación de los límites al poder.

