Denuncia atentado René Valencia; Memo reprocha intento oficial de minimizar ataque
René y Guillermo Valencia Reyes acudieron a la FGE para denunciar el atentado. Foto: PRI

René Valencia denuncia atentado y critica al gobierno estatal por minimizar el ataque. Exige mayor seguridad y protección efectiva.

René Valencia Reyes, activista al frente de la organización Revolución Social, y su hermano Guillermo Valencia Reyes, presidente del PRI en Michoacán, acudieron este martes a la Fiscalía General del Estado (FGE) a denunciar el atentado a balazos que sufrió el primero la noche del sábado, y reprocharon intentos del gobierno estatal de minimizar y desvirtuar el hecho.

En entrevista afuera de la FGE, René narró que regresaba de Ixtapa Zihuatanejo con su familia y entró a Erongarícuaro, donde vive su madre.

Dijo que tras dejarla, avanzó unos metros y se detuvo en una gasolinera para cargar combustible al vehículo “del Charger que traigo asignados”, pero “desafortunadamente no aceptaron la tarjeta y nos fuimos”.

Fue entonces cuando, afirmó, inició la agresión: “Cuestión de metros más adelante se me cierra una camioneta, la alcanzo a esquivar.

Por el retrovisor veo cómo encajonan a mis escoltas varios vehículos. Inmediatamente empiezo a escuchar fuertes ráfagas de disparos. Lo único que hago yo es acelerar, darme a la fuga”.

Relató que más adelante otra camioneta intentó cerrarle el paso y pidió a su esposa que documentara lo ocurrido: “Ponte a grabar, graba, graba”.

Describió que el agresor “empezó a disparar” y buscaba hacerlo bajar la velocidad hasta “bloquea completamente la carretera”, por lo que decidió maniobrar.

“Yo opto por echarme de reversa, darme la vuelta y volver hacia atrás buscando una salida… por la supervivencia humana”.

En el repliegue, explicó, tomó una desviación hacia una comunidad que no conocía, al observar vehículos y motocicletas que bajaban.

“Prepárate porque vamos a abandonar la camioneta y vamos a correr”, dijo que advirtió a su familia.

Aseguró que hubo impactos de bala en el vehículo y que, al cruzar un puente y pedir orientación, le respondieron que no había salida: “solamente por donde entraste es la única salida que hay”.

En ese momento, indicó, inició una transmisión y, tras finalizarla, abandonaron la camioneta y avanzaron a pie “entre parcelas”, guiándose “por la isla de Janitzio”, hasta acercarse a la ribera del lago de Pátzcuaro, donde permanecieron “una hora y media, casi dos horas”.

René también relató lo ocurrido a sus escoltas: “Los encañonaron, los golpearon, los desarmaron, los desnudaron, los grabaron”.

Agregó que, según lo que le contaron, los agresores “traían inhibidores de señal, traían computadoras, traen mucho armamento, muchísimo armamento, son muchísimos vehículos”.

Incluso dijo que por radio escuchaban: “tírenlo con el 50”, en alusión al calibre. “No sé por qué no me mataron, pero Dios es grande y hoy estamos aquí para contarla”, afirmó.

Cuestionado sobre a qué grupo atribuyen el ataque, respondió: “Sí, ellos tenían chalecos de cártel Jalisco Nueva Generación”.

Y al negar que se tratara de un robo de vehículo, sostuvo: “Sé muy bien cuando te quieren robar un carro. ¿Quién se va a atrever a robar un carro trayendo una patrulla atrás?”.

René y Guillermo colocaron el atentado en un contexto de protección fallida. René afirmó que, tras lo ocurrido, el resguardo asignado llegó incompleto.

“Hoy en la mañana me mandaron nuevamente un Charger, me mandaron un escolta, pero sin municiones, no traía municiones”.

Añadió que el otro escolta “no se quiso presentar” porque no iba a “arriesgar la vida”, y remarcó:

“De la Ciudad de México no han podido mandar municiones… les robaron las municiones, las armas se las regresaron, pero sin municiones”.

Guillermo amplió la crítica al mecanismo: “¿Cómo es posible que a los escoltas los traigan sin municiones? ¿Así vigilan a sus activistas sociales? ¿Así protegen a sus defensores de derechos humanos?”.

Señaló que no se trata sólo de ellos. “¿Cuánta gente no está en verdadero estado de indefensión? Los mismos elementos de la protección Federal están indefensos porque no tienen municiones”.

La actuación de las autoridades

Sobre la actuación de autoridades, ambos destacaron el auxilio operativo durante la agresión, pero marcaron distancia política.

René agradeció a elementos federales y locales que acudieron al llamado y reiteró que lo ocurrido “no era una advertencia, era un ataque muy premeditado”, con “muchísimas camionetas, motos”.

También dijo que, en la zona, la comunidad se defendió y reclamó presencia permanente:

“Su exigencia fue que les dejaran una unidad, porque siempre que han tenido problemas con la delincuencia, que nunca va, la policía nunca los atiende, ellos tienen que luchar solos”.

Guillermo Valencia afirmó que el episodio se produjo “previo a la visita de la presidenta Sheinbaum” y consideró que pudo tener “muchas aristas, muchos mensajes, muchas interpretaciones”.

En ese marco, criticó que, a su juicio, el gobierno estatal buscó minimizar el hecho: “con una mano nos quieren proteger y con otra mano nos están atacando”.

Fue explícito sobre en quién confía: “Confiamos en Protección Federal, confiamos en la Guardia Nacional, en el Ejército, pero no confiamos en las autoridades estatales”.

También sostuvo que tras el atentado no hubo acompañamiento institucional del Ejecutivo estatal: “Por parte del gobierno del estado hubo acercamiento. No, nada más ellos… y el apoyo que recibimos por parte de la Fiscalía, por parte del fiscal”.

Guillermo agregó que, pese a un “convoy impresionante”, los dejaron en la entrada y no volvieron: “Nadie nos habló, ni a René ni a mí… exceptuando el fiscal”.

René cerró con un mensaje que vincula el caso con la seguridad en carreteras: “lo están viviendo muchos mexicanos a diario en las diferentes carreteras del país, es algo feo, aquí cerquita, no se puede negar, no se puede ocultar, no se puede minimizar”.

Y lanzó una exigencia de fondo: “El gobierno tiene que actuar ya, un plan sin recursos, eso y nada es lo mismo”.