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Rusia.- El país ruso suspendió un acuerdo con Estados Unidos en materia de seguridad aérea en Siria, y anunció que exigirá a Washington que explique las razones por las que lanzó un ataque contra la base aérea siria de Shairat, al que comparó con la invasión de Irak en 2003.

“Recuerda la situación del año 2003 cuando Estados Unidos y Reino Unido, con algunos de sus aliados, invadieron Irak sin la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, cometiendo una burda violación del derecho internacional“, dijo el canciller ruso Serguei Lavrov.

Luego de destacar que esta vez “no se molestaron siquiera en presentar hechos”, subrayó: “Volvieron a explotar las fotografías de niños y los testimonios de diversas ONG, incluyendo a los granujas de los llamados Cascos Blancos que se dedican a diversos montajes para provocar acciones contra el gobierno de Siria”.

La cancillería indicó que el gobierno ruso “suspendió la vigencia del memorando que existe para evitar incidentes y garantizar la seguridad de vuelos durante las operaciones (militares) en Siria, firmado con Estados Unidos”.

Destacó que el lanzamiento de una ofensiva de casi 60 misiles de crucero contra una base aérea siria, que dejó más de seis muertos y la destrucción total de las instalaciones, “provoca aún más daños a las relaciones ruso-estadunidenses“.

El ataque estadunidense ordenado por el presidente Donald Trump, añadió, es “un claro acto de agresión contra una Siria soberana”.

La diplomacia rusa ha declarado que Washington tomó la decisión de realizar una agresión contra Siria antes del supuesto ataque químico perpetrado el martes 4 en la provincia de Homs, que a su vez “ha sido usado como pretexto para una demostración de fuerza”.

“Siria no pudo usar armas químicas en Idlib porque no las tiene, como lo han demostrado en repetidas ocasiones expertos cualificados”, explicó la cancillería.

Según la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajarova, la Casa Blanca sencillamente aprovechó la ocasión para realizar el planeado lanzamiento de misiles contra el país árabe y “hacer una demostración de fuerza”.

El país gobernado por Vladimir Putin considera además que la acción unilateral obstaculiza la creación de una coalición internacional contra el terrorismo. Momentos antes del ataque, Moscú había advertido a Washington de las “consecuencias negativas” que tendría una acción militar en Siria.

“Hay que pensar en las consecuencias negativas. Toda la responsabilidad, si hay una acción militar, estará sobre los hombros de aquellos que la inicien”, dijo a los periodistas el embajador ruso ante la ONU, Vladimir Safronkov.

Por su parte, Damasco aseguró que estudiará la situación junto con Moscú para dar una respuesta a la reciente agresión de Washington.

En tanto, la cadena Fox News informó que un buque de guerra ruso ingresó al Mediterráneo oriental y se dirige a donde se ubican los dos destructores de la Marina de Estados Unidos que anoche lanzaron misiles Tomahawk contra una base militar en Siria.

De acuerdo con funcionarios de defensa de Estados Unidos citados por la cadena, la fragata rusa Grigorovich RFS-494 atravesó el estrecho “hace unas horas” desde el Mar Negro.

También afirmó que este viernes uno de los bombarderos estadunidenses comenzó a dirigirse a un lugar no revelado para rearmarse.

La agencia rusa TASS resaltó que el buque ruso armado con misiles de crucero Kalibr visitará la base logística en Tartus, Siria. La nave estaba actualmente cerca del estrecho del mar de Blact, detalló TASS.