Tras cuatro años de lucha, Verónica Huante verá inicio de juicio oral contra Alejandro N.
En vísperas de iniciar juicio oral para la justicia en caso Verónica Huante | Foto. Contramuro

Este martes, Verónica Huante verá el inicio de juicio oral contra Alejandro N. tras cuatro años de lucha y 18 de espera.

Morelia, Michoacán.- El ocho de marzo de 2022, Verónica Huante se sintió liberada, una pequeña cartulina levantada por sobre su cabeza fue el grito que había ahogado por 14 años, desde aquella primera vez en que Alejandro N. abusó de ella un día de su cumpleaños.

Ese grito se convirtió en exigencia de justicia durante cuatro años. Mañana martes 9 de junio habrá de cristalizarse -con el arranque del juicio oral contra Alejandro- la lucha que a los 24 años emprendió Verónica el 10 de marzo de 2022 –dos días después de haber marchado- cuando acudió a la Fiscalía General del Estado a presentar su denuncia y fue abierta la carpeta de investigación 1003/2022.

“Yo tenía 9 años, no lo provoqué. Alejandro (N.) periodista, abusador”, rezaba la cartulina con el apellido del agresor -que en esta ocasión, se omite en apego a los criterios del debido proceso que se lleva en su contra- que sostuvo Verónica por la avenida Madero, cuando se decidió a hacer público su caso y proceder legalmente.

Alejandro enfrenta cargos por el delito de violación en cuatro hechos distintos, así como de abusos deshonestos por un hecho, todos ellos cometidos contra Verónica cuando ella tenía entre nueve y 12 años de edad. La Fiscalía prevé una pena de 95 años de prisión en su contra.

Para Verónica hacer pública su historia durante la marcha feminista representó un momento de liberación, alzar la voz le quitaba un peso enorme de encima y sintió que, por primera vez, recuperaba parte del poder que durante años le había sido arrebatado. El respaldo de otras mujeres le dio fortaleza y la convenció de que había tomado la decisión correcta.

Acompañada por su madre, presentó formalmente la denuncia ante la Fiscalía y narrar los hechos fue una experiencia dolorosa, porque significó revivir episodios que todavía le provocaban pesadillas.

Alejandro le tomó gusto a la noche y a las celebraciones familiares para abusar de Verónica. Dos años atrás del primer suceso, inició una relación sentimental con la madre de su víctima, eran pareja y fue recibido de manera cálida por toda la familia, jamás imaginaron lo que esto implicaría. Él llegó a vivir a la casa de Verónica, su madre y hermanos en 2006, para entonces ella tenía siete años.

El 15 de marzo de 2008, Verónica cumplió nueve años de edad. Por la noche, tras el festejo, Alejandro subió a su cuarto con un perro grande de peluche para obsequiárselo. Ella estaba sentada en su cama y su primera reacción fue de emoción al ver el muñeco, pero el gusto se tornó en temor, cuando sobrevino el primer abuso contra ella.

Primero él le argumentaba que no pasaba nada, que no era nada malo, con el paso del tiempo fue escalando hacia amenazas. Como periodista cercano a las cloacas del poder y a quienes en ellas se desarrollan, él se pensaba intocable e impune.

Años después, cuando Verónica hizo público su caso y presentó la denuncia, llegó a topárselo en un par de ocasiones cuando aún estaba libre. En una ocasión iba en su automóvil, al verla frenó y empezó a gritarle.

La lucha de Verónica ha sido extenuante para ella y su familia, frente al cúmulo de recursos promovidos por Alejandro y las dilaciones que propicio para las audiencias.

La batalla de Verónica no se ha circunscrito al proceso penal contra Alejandro, a partir de lo vivido e promovió una iniciativa ciudadana en el Congreso del Estado para reformar el Código Penal, que el 25 de octubre de 2023 fue aprobada, con lo que en Michoacán los delitos de violación, abuso sexual, contra el libre desarrollo de la personalidad y contra la libertad personal a menores de 18 años ya no prescriben, lo que implica que independientemente del tiempo transcurrido pueden ser denunciados y sujetos a una pena.

Mañana 9 de junio, arranca otra etapa de la lucha de Verónica, en el juicio oral con miras a que la justicia se presente plena, con un fallo condenatorio para Alejandro y una pena que responda a cabalidad a los delitos de los que ella fue víctima durante su niñez.