El costo mínimo para no ser pobre en México supera los 4,800 pesos en zonas urbanas, según el INEGI.
Morelia, Michoacán.- El ingreso mínimo que requiere una persona para cubrir sus necesidades básicas en México continuó al alza durante febrero de 2026, de acuerdo con la actualización de las Líneas de Pobreza por Ingresos publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El reporte señala que una persona que reside en zonas urbanas necesitó al menos 4 mil 877 pesos mensuales para cubrir la canasta alimentaria y no alimentaria, monto considerado como el umbral mínimo para no ubicarse en condición de pobreza por ingresos, mientras que, en el caso de zonas rurales, el ingreso requerido fue de 3 mil 494 pesos al mes.
Estas líneas de referencia permiten determinar si el ingreso de una persona es suficiente para cubrir gastos esenciales como alimentación, transporte, vivienda, vestido y otros servicios básicos.
En cuanto a la línea de pobreza extrema por ingresos, que se calcula únicamente con base en el costo de la canasta alimentaria, el INEGI reportó que durante febrero de 2026 una persona en zonas urbanas necesitó 2 mil 516 pesos mensuales para adquirir los alimentos indispensables, en tanto que en las zonas rurales el monto mínimo fue de 1 mil 887 pesos al mes.
Cuando los ingresos se ubican por debajo de estas cifras, se considera que la persona enfrenta pobreza extrema por ingresos, al no contar con recursos suficientes siquiera para adquirir la canasta alimentaria básica.
El informe también advierte que el costo de los alimentos registró incrementos superiores a la inflación general del país.
Durante febrero de 2026, la canasta alimentaria aumentó 5.6 por ciento anual en zonas rurales y 6.5 por ciento anual en zonas urbanas, mientras que la inflación general anual fue de 4 por ciento, lo que evidencia una presión mayor en los precios de los productos básicos.
A nivel mensual, el costo de la canasta alimentaria también mostró variaciones al alza, ya que en febrero se registró un incremento de 1.3 por ciento en zonas rurales y de 1.2 por ciento en zonas urbanas.
Entre los productos que más incidieron en el aumento de los precios se encuentran el jitomate, que tuvo impacto tanto en áreas urbanas como rurales; el limón, que registró mayor incidencia en zonas rurales; y la papa, cuyo aumento influyó principalmente en el ámbito urbano.
El reporte del INEGI también muestra que el encarecimiento de los alimentos se aceleró respecto al mismo mes del año anterior.
En febrero de 2025 el incremento anual de la canasta alimentaria había sido de 1.8 por ciento en zonas rurales y 3.1 por ciento en zonas urbanas. Para febrero de 2026, las variaciones subieron a 5.6 por ciento y 6.5 por ciento, respectivamente.
Asimismo, el organismo estadístico identificó que los rubros que más influyeron en el aumento anual del costo de la canasta alimentaria fueron los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, así como productos como el jitomate y el bistec de res, que registraron aumentos significativos en su precio.
Las Líneas de Pobreza por Ingresos son uno de los principales indicadores utilizados en México para evaluar las condiciones económicas de la población, ya que establecen el ingreso mínimo necesario para adquirir los bienes y servicios considerados esenciales para la vida cotidiana.
Su cálculo se actualiza periódicamente con base en la evolución del Índice Nacional de Precios al Consumidor y en los patrones de consumo de los hogares mexicanos.

