CSIM denuncian ante la CNDH contaminación de la geotermoeléctrica Los Azufres
La denuncia se suma a otras acciones emprendidas previamente por habitantes de la zona. Foto: Ilustración/ CSIM

Integrantes del CSIM denuncian contaminación de la geotermoeléctrica Los Azufres ante la CNDH, afectando el medio ambiente en Michoacán.

Morelia, Michoacán.- La Comunidad Otomí de San Matías el Grande, acompañada por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), presentó una queja formal ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) contra la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a la que responsabiliza de generar contaminación en el agua, el suelo y el aire debido a la operación de la Central Geotermoeléctrica Los Azufres, ubicada en el oriente del estado.

A través de un pronunciamiento dirigido también a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, a los pueblos indígenas y a la sociedad en general, la comunidad señaló que la operación de la planta vulnera el derecho humano a un medio ambiente sano.

La queja fue presentada por la presunta violación al artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual establece que “toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar”, además de diversos tratados internacionales suscritos por México.

Los promoventes sostuvieron que durante décadas la infraestructura de la geotermoeléctrica ha ocasionado afectaciones ambientales en comunidades del oriente michoacano, por lo que solicitaron la intervención del organismo nacional de derechos humanos.

Asimismo, demandaron que la CNDH investigue las presuntas omisiones de la CFE y emita las recomendaciones correspondientes para garantizar la protección del medio ambiente y de las comunidades indígenas asentadas en la región.

CSIM denuncian ante CNDH contaminación de la geotermoeléctrica Los Azufres
La comunidad señaló que la operación de la planta vulnera el derecho humano a un medio ambiente sano. Foto: Ilustración/ CSIM

La denuncia se suma a otras acciones emprendidas previamente por habitantes de la zona y organizaciones indígenas que desde hace años han señalado posibles impactos ambientales derivados de la operación de la central geotérmica.

El Consejo Supremo Indígena de Michoacán concluyó el pronunciamiento reiterando que la defensa del territorio busca preservar la salud de la población y los recursos naturales.