El Niño influirá en la temporada de huracanes 2026, reduciendo la actividad en el Atlántico y elevándola en el Pacífico, según la NOAA.
Este año, se espera que la temporada de huracanes 2026 en el Atlántico registre hasta seis huracanes y 14 tormentas con nombre, cifras que se sitúan por debajo del promedio histórico.
En contraste, se prevé que la actividad ciclónica en el Pacífico supere la media, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos.
La distribución desigual de ciclones entre el Este y el Oeste del continente es común en los años en que se manifiesta el fenómeno de El Niño.
Según el comunicado de la NOAA, emitido antes del inicio de la temporada el 1 de junio, se estima que en el Atlántico habrá entre ocho y 14 tormentas con nombre (con vientos de 63 km/h o más), entre tres y seis huracanes (119 km/h o más) y entre uno y tres huracanes “mayores” (más de 179 km/h).
La NOAA anticipa una temporada con “alrededor de un 55% de probabilidad de que sea inferior a lo normal, un 35% de probabilidad de que sea cercana a lo normal y un 10% de probabilidad de que esté por encima de lo normal”, según Neil Jacobs, administrador de la NOAA.
No obstante, Jacobs advirtió que una temporada inferior a la media no significa huracanes menos destructivos.
“Si bien el impacto de El Niño en la cuenca del Atlántico suele frenar la formación de huracanes, aún existe incertidumbre sobre cómo se desarrollará cada temporada”, señala Ken Graham, director del Servicio Meteorológico Nacional de la NOAA.
“Por eso es fundamental revisar su plan de preparación para huracanes ahora. Basta con una sola tormenta para que la temporada sea muy desastrosa”, añade.
Más actividad en el Pacífico
El pronóstico para el Atlántico contrasta con las previsiones para el Pacífico, donde la NOAA estima un aumento significativo de la actividad ciclónica.
“Para el Pacífico central y oriental, prevemos una probabilidad del 70% de que la actividad sea superior a lo normal. Para el Pacífico oriental, esperamos entre 15 y 22 tormentas con nombre, de nueve a 14 huracanes y de cinco a nueve huracanes mayores; y para el Pacífico central, esperamos entre cinco y 13 ciclones tropicales”, indicó.
Este aumento se debe, en parte, a la casi segura aparición del fenómeno El Niño durante la temporada de huracanes, que podría intensificarse hacia un “súper-Niño” para finales del año.
De acuerdo con la NOAA, El Niño implica un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, alterando los patrones climáticos.
Jacobs explicó que El Niño reduce la actividad ciclónica en el Atlántico al dificultar que las ondas tropicales procedentes de África se desarrollen en depresiones tropicales, tormentas tropicales y huracanes, pero incrementa la actividad en el Pacífico.
Según el boletín de la NOAA, hay un 82% de probabilidades de que El Niño se presente entre mayo y junio, con un 98% de posibilidades de que ocurra antes de fin de año.
El organismo señala que en una de cada tres simulaciones se espera un súper-Niño a partir de noviembre, caracterizado por un aumento de más de dos grados en la temperatura del agua, aunque esto no necesariamente implica huracanes más fuertes.
En 2025, el Atlántico registró 13 tormentas con nombre, de las cuales cinco se convirtieron en huracanes, cuatro de ellos “mayores” debido a sus intensos vientos.
La temporada de huracanes se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre.

