En Michoacán, evitar la pobreza requiere un ingreso mínimo mensual de 4 mil 843 pesos por persona según el INEGI.
Morelia, Michoacán.- En Michoacán, una persona necesita al menos 1 mil 863 pesos al mes para cubrir únicamente la canasta alimentaria en el ámbito rural y 2 mil 486 pesos en zonas urbanas; mientras que para solventar la canasta alimentaria y no alimentaria el ingreso mínimo se eleva a 3 mil 465 pesos en localidades rurales y hasta 4 mil 843 pesos mensuales en ciudades, de acuerdo con la actualización de las Líneas de Pobreza (LP) correspondiente a enero de 2026, publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Según el INEGI, las cifras son particularmente relevantes para Michoacán, una de las entidades con mayor peso de población rural y con amplios sectores en condición de vulnerabilidad económica, ya que estos montos establecen el umbral oficial a partir del cual una persona es considerada en pobreza extrema por ingresos —cuando no alcanza para la canasta alimentaria— o en pobreza por ingresos —cuando no logra cubrir, además, bienes y servicios básicos—, bajo los criterios utilizados para la medición de la pobreza multidimensional en el país.
El informe del INEGI señala que, en enero de 2026, el costo de la canasta alimentaria registró un incremento anual de 3.8 por ciento en el ámbito rural y de 5.1 por ciento en el urbano, lo que impacta de forma directa a los hogares michoacanos, especialmente en las zonas con mayor dependencia del ingreso diario y del trabajo informal.
En el mismo periodo, la inflación general anual se ubicó en 3.8 por ciento, con una variación mensual de 0.4 por ciento.
En lo que respecta a la línea de pobreza extrema por ingresos —referida únicamente a la canasta alimentaria—, el INEGI detalló que los principales factores que presionaron el aumento de los precios fueron los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, el bistec de res y la leche pasteurizada de vaca, tanto en el ámbito rural como en el urbano, aunque con mayor incidencia del consumo fuera del hogar en las ciudades.
En el comportamiento mensual, también influyeron productos como los refrescos de cola y de sabores y el limón.
Para Michoacán, donde una parte significativa de la población habita en localidades rurales, el documento muestra que la presión sobre el gasto familiar no se limita a la alimentación.
En la línea de pobreza por ingresos —que incorpora la canasta no alimentaria—, los incrementos anuales fueron de 3.7 por ciento en el ámbito rural y de 3.9 por ciento en el urbano.
En ambos casos, la canasta alimentaria fue el componente con mayor peso en el aumento total, con una incidencia de 54.6 por ciento en zonas rurales y de 65.8 por ciento en las urbanas.
El reporte precisa que, además del encarecimiento de los alimentos, en el medio rural —como el que predomina en amplias regiones de Michoacán— destacaron los aumentos en transporte público y en cuidados personales, mientras que en el ámbito urbano tuvieron mayor impacto los rubros de educación, cultura y recreación, así como el propio transporte público.
El INEGI subraya que estas líneas de pobreza constituyen el referente oficial para determinar si los ingresos de la población son suficientes para adquirir los bienes y servicios considerados esenciales, y que a partir de julio de 2025 el propio instituto asumió la generación de este indicador, función que anteriormente realizaba el Coneval, manteniendo los mismos criterios metodológicos.
Para Michoacán, los nuevos umbrales evidencian que cualquier persona con ingresos mensuales por debajo de 1 mil 863 pesos en el medio rural o de 2 mil 486 pesos en el urbano se encuentra en pobreza extrema por ingresos, y que quienes no alcancen los 3 mil 465 pesos rurales o los 4 mil 843 pesos urbanos permanecen dentro de la pobreza por ingresos, bajo la medición oficial vigente.

