El exsecretario de Seguridad de Sinaloa se presentó ante la jueza Katherine Polk; advierten sobre más detenciones de funcionarios mexicanos

Nueva York, Estados Unidos.- La mañana de este lunes 1 de junio, el general en retiro Gerardo Mérida Sánchez compareció en su primera audiencia ante la jueza federal Katherine Polk, en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, tras ser acusado de presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos.

El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa se presentó vistiendo uniforme de prisionero color café, con esposas y cadenas en cintura y pies. La sesión preliminar tuvo una duración de 15 minutos y el imputado evitó emitir declaraciones ante el tribunal estadounidense.

Durante la diligencia, la jueza Polk advirtió que existe abundante evidencia en contra del exmando policial y lanzó un duro mensaje sobre el avance de las investigaciones que involucran a servidores públicos de Sinaloa: “vendrán olas de acusados”.

La advertencia hace referencia a una lista de diez funcionarios señalados por presuntos nexos con la organización criminal, entre los que se incluye a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de la entidad sinaloense.

La juzgadora otorgó un plazo de 60 días para que la Fiscalía estadounidense procese y entregue la totalidad de las pruebas a la defensa del militar en retiro. La siguiente audiencia quedó programada para el martes 4 de agosto de 2026.

Ante el escenario judicial, especialistas prevén que Mérida Sánchez busque un acuerdo de colaboración con el gobierno de Estados Unidos para convertirse en testigo protegido, lo que le permitiría acceder a una reducción de condena o a una nueva identidad.

Lo anterior ocurre a pesar de la postura del Gobierno de México, donde la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha sostenido que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene indagatorias abiertas bajo el argumento de que “no hay pruebas en su contra” en territorio nacional.